Microblogging: Jefe o líder.

LIDERAZGO

Cuando el jefe no es líder puede hablar, pero no puede transmitir.

Puede gestionar personas, pero no puede distinguir las distintas necesidades de los miembros de su equipo.

Puede caer bien y tener cierto carisma, pero no es un espejo que provoque en las personas altos niveles de realización profesional

Cuando el jefe frena al líder, está frenando a su propia compañía.

¿Frenáis, os frenan?

Pensad.

JML

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Microblogging: Hormonas.

¿Eres un profesional con química? ¡Seguro que sí!

“Consciente o inconscientemente generamos DOPAMINA para mostrar a nuestros clientes que nos apasiona nuestro trabajo, usamos la SEROTONINA para comunicar al receptor nuestras emociones positivas, la GABA cuando nos mostramos serenos ante un problema, la OXITOCINA cuando nos concentramos en escuchar a la otra parte y por último, la ACELTILCOLINA para hacer palpable nuestro deseo de aprendizaje y mejora continua.

Me gusta saber que hay una base científica que explica la pasión por lo que hacemos”.

JML.

Microblogging: “Proveehorrores”

“Rodearse de buenos proveedores y huir de los “proveehorrores” es una estrategia fundamental para optimizar los procesos internos de las compañías”.

JML

LO QUÉ NO GRABARON LAS CÁMARAS: Una Historia de Lucha con Final Feliz (II Parte).

Para un mejor conocimiento y comprensión de la finalidad este post, es altamente recomendable leer la primera parte si es que aún no lo has hecho.
Aquí la tienes: UNA HISTORIA DE LUCHA CON FINAL FELIZ.

Las horas de aquella larga noche jugueteaban a los pies de mi cama perturbando el silencio de mi habitación. El hecho de comenzar una nueva aventura profesional en OP Plus, empresa del grupo BBVA, había acentuado el habitual insomnio que padezco desde niño. No sé en qué medida, pero había contribuido.

Galopaba incesante el mes de noviembre de 2014 y eran ya casi veinte, los meses que llevaba golpeando con fuerza las estrechas aunque robustas puertas del mercado laboral.

Tras el volante de mi Opel Astra, escondido entre una densa neblina, comenzaba a divisarse el Parque Tecnológico de Andalucía, evocándome al instante, etapas pasadas de mi vida laboral, pues allí había comenzado en su día mi andadura profesional por cuenta ajena, como becario en una empresa del Grupo Vértice.

También era el lugar donde se había gestado mi primer gran fracaso como emprendedor, la creación de una fuerza de ventas, Sales Professional Solutions. Bendito fracaso, aprendí tanto de él, que hoy día no me arrepiento de ninguno de los segundos que invertí en ese proyecto. Del proyecto, que como comentaba anteriormente, no llegó a buen puerto, surgieron interesantes contactos con los que trabajé posteriormente, con los que trabajo actualmente y muy posiblemente con los que trabajaré en un futuro. Algunas de estas personas, incluso me prestaron de manera altruista su ayuda, durante mi posterior, y para mí traumática, etapa como desempleado. A mi parecer, son algo más que contactos y aunque no mantengo una relación de amistad con ellos, sí que están más cerca de ser amigos, que de ser mercancía profesional. Lo siento, pero no uso la palabra amigo con facilidad, todo lo contrario. Eso sí, nunca se irán de mi recuerdo y contarán con mi ayuda siempre que lo necesiten.

Memoria.

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No voy a contar cómo fue mi trabajo en OP Plus, eso ya lo hice en SOY UN TORNILLO.
Voy a contar públicamente por primera vez, lo que no grabaron las cámaras, lo que acontecía en la sombra durante los cuatro meses que trabajé allí.

“Cada mañana me tiraba de la cama mucho más temprano de lo necesario para llegar hasta una hora y media antes de mi horario de entrada al trabajo. Desde bucólicos amaneceres hasta impetuosas mañanas de lluvia y barro, acogían a mi vehículo y le daban los buenos días cada vez que mi coche inauguraba aquel lodazal que tenía y tiene el Parque Tecnológico por aparcamiento.

Armado con mi termo de hirviente y muy concentrado café, gastaba el tiempo y la pantalla de mi iPhone intentando provocar algo que no sabía muy bien lo que era. Vitalizaba mis perfiles profesionales aportando, leyendo y reconociendo contenidos interesantes. Seguía instintivamente generando entradas en mi blog, este que lees ahora y cuya finalidad, que era ser ayudante fiel en mi búsqueda de empleo, debería por aquel entonces, haber llegado a su culmen. No fue así.

Día tras día y con muy contadas excepciones, repetía mi ritual cada mañana. Más freaky, imposible.

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En la media hora que tenía para comer, no leía el Diario Marca ( y eso que me gusta mucho el fútbol), de nuevo instintivamente y ya casi de forma robótica hacía lo mismo…Blog, Redes Sociales, Economía, Empresa…

Un auténtico enfermo.😜

Fueron cuatro meses bonitos, formaba parte un equipo de trabajo joven, gente agradable y simpática, pero yo no estaba del todo cómodo por algunas de las razones que se pueden leer en SOY UN TORNILLO.

Hubo días, en los que me pasé las siete horas que duraba la jornada, sin hacer absolutamente nada relacionado con el trabajo. No había trabajo, nuestra única obligación era estar sentados en una puñetera silla contando las horas que restaban para que finalizara la jornada. Todo esto le estaba pasando a cientos de personas a la vez, pero era yo, el novato, el único que no parecía entenderlo. Tenía hambre, y en días como esos, sentía que estaba perdiendo mi tiempo.

El año 2015 se detuvo para mí un ocho de febrero, un miembro del equipo directivo de una histórica empresa de Málaga, se había tropezado con uno de mis artículos del blog que había compartido a través de la red social, Facebook.

¡Facebook!

¡Facebook!

Era con bastante diferencia el canal que menos usaba para difundir mis contenidos y el que parecía que al final, había dado resultado.

Resulta que a las personas responsables de esta empresa les había gustado mi blog, y que precisamente en ese momento, estaban buscando una persona de mi perfil para desarrollar un nuevo e importante puesto dentro de la compañía. El acuerdo fue rápido y sencillo.

WordPress + Facebook, esa había sido la inesperada y sorpresiva fórmula mágica.

Yo seguramente hubiera apostado por InfoJobs + Linkedin, pero en este caso, el resultado del esfuerzo llegó por un camino diferente.

A los diez días de ese importante ocho de febrero, el despertador de mi iPhone sonó a las cinco menos cuarto de la madrugada.

Mi jornada comenzaba a las 6:00

Un nuevo reto, que actualmente vivo con intensidad, desempeñando las funciones con las que había soñado toda mi vida.

Ha pasado algo más de un año y todo está yendo sobre ruedas. El proyecto parece interminable y tiene unos cimientos de contrastada calidad.

Nada ha sido fruto de la casualidad.

El único secreto se llama trabajo.

Hasta la próxima y mucho ánimo.

Nada es imposible.”

😊

SALARIOS Y PRODUCTIVIDAD: EUROPA Y SUS PETICIONES.

Españoles, Europa ha hablado.

El Ecofin, un órgano de la UE, formado por los Ministros de Economía y Finanzas de los países miembros, nos ha puesto deberes recientemente. Este organismo, que vela para salvaguardar la estabilidad económico financiera de la Europa en que vivimos, como si de un buen profesor se tratase, nunca deja de prestar especial atención, a los alumnos de la clase con mayores problemas de aprendizaje y adaptación.

¡Sorpresa!

España, nosotros, estamos en ese grupo, en el pelotón de los torpes. Los hay peores, que alivio, piensan desafortunadamente algunos. Y es que ya sabemos todos que mal de muchos, consuelo de tontos. El látigo del desempleo sigue azotando con fuerza a muchas familias españolas, que mientras escuchan incrédulas, las noticias y rumores de que hay recuperación económica, siguen ahogándose en la ciénaga del paro.

El Ecofin ha pedido a los de arriba, a los que gobiernan el estado, que vigilen afanosa y esmeradamente el presupuesto, para tratar de reducir el déficit público. Por si alguno lo dudaba, seguir conteniendo el gasto, es lo que toca.

Por otra parte, ha vuelto a insistir y a pedirnos, el giro que viene promoviendo en los últimos años en cuanto a la ligazón que debe existir entre salarios y productividad.

Este segundo punto, será hoy objeto de debate y explicación en el post semanal de La Bolsa De Lanza.

La productividad, ¿Cómo explicarla? Así:

Con 100 kg de madera, el señor Pérez, es capaz de fabricar 100 sillas. Sin embargo, también con 100 kg de la misma madera, el señor González consigue producir 150 sillas iguales que las de Pérez.

También puede ser entendida de esta otra manera:

El señor González es capaz de producir 150 sillas en una hora de trabajo mientras que el señor Pérez, con mucha menos experiencia en el puesto, sólo puede alcanzar el tope de 100 sillas.

En ambos casos, podemos afirmar que el señor González, es más productivo que el señor Pérez.

Con la idea de productividad explicada a grandes rasgos, podemos seguir avanzando en el asunto que estamos tratando.

Ligar los salarios a la productividad es entonces, pagar a cada trabajador en función de su rendimiento real. La idea y la propuesta en un principio parece justa, pero hay que tener cuidado, ya que encierra muchos matices y problemáticas.

En este caso, lo que preocupa a la Unión Europea no es que se esté aplicando de manera generalizada. Lo que nos pidió el Ecofin en su última reunión es que se vigile el hecho de no aumentar el salario, más de lo que aumente la productividad, ya sea a nivel individual o sectorial.

¿Por qué nos pide esto? A Europa, lo que más le preocupa de España, es su poco halagüeño nivel de desempleo. La tasa de paro en España es un lastre y una sucia mancha en el maravilloso pero probablemente utópico concepto de Europa que ellos pretenden concebir y amamantar.

¿Y qué tiene que ver el salario con todo esto?

La teoría económica ha postulado desde sus comienzos que un excesivo nivel del salarios, produce desempleo. Con un ejemplo se ve más claro. Si por ejemplo, todas las empresas del sector pesquero, decidiesen aumentar el salario de todos sus trabajadores por encima del aumento de su productividad, llegado este momento, el coste salarial de las empresas habría aumentado, disponiendo ahora de menos dinero en sus arcas para contratar a personal nuevo. Contratar personal nuevo es disminuir la tasa, pero claro, con menos dinero disponible, la probabilidad de bajar el paro, se verá claramente influida en sentido negativo.

Parece claro, pero no. Esto se puede y de hecho, está siendo debatido. Hay quiénes tienen derecho a pensar que si aumentamos los sueldos de forma generalizada, la gente saldrá a la calle a comprar más (aumento del consumo), con esto, las empresas ganaran más dinero y podrán crecer a mayor velocidad, generando entonces, nuevos puestos de trabajo.

A mi personalmente, me llama mucho la atención, como se puede ver y analizar la relación entre paro y salarios desde prismas opuestos y encontrarle un sentido lógico a cada una de las posturas.

Una vez explicado lo que nos han pedido desde la Europa desarrollada de los países que tenemos al norte, vamos a entrar un poco en si estamos en condiciones de realizar con éxito, los deberes que nos han mandado para el verano.

Partiendo desde la idea inicial, la de relacionar el salario de cada uno con su rendimiento o productividad, comienzan a avistarse los problemas en el horizonte.

Problemas de medición de la Productividad del trabajo.

No conozco vuestras circunstancias personales, pero supongo, y creo que acertadamente, que la mayoría de nosotros, de los que estamos trabajando, tenemos un salario completamente fijo. Puede que algunos, los que trabajen actualmente en puestos comerciales, cuenten en sus nóminas con un componente variable en función de sus ventas. En unos casos la parte fija puede suponer un alto porcentaje del sueldo final, y en otros casos, lo que nos pagan de sueldo fijo puede ser insignificante. Ya es cuestión de gustos.

Medir el trabajo de un comercial y pagarle un sueldo en función a su productividad parece fácil. Le pago en función de lo que venda. Con un operario de fábrica, puedo pagarle en función de las piezas que procese al día. Puedo ser empresario, querer hacer esto de ligar salarios y productividad y hacerlo muy fácilmente, unificando a trabajadores y pagándoles en función de los resultados del equipo.

¡Pues ya está, Europa! No se preocupe usted: We are ready.

One moment, please.

Tenemos un problema. En los puestos de tipo comercial o en puestos de fábrica, parece sencillo medir la productividad. Pero, ¿cómo mediría por ejemplo, la productividad de un puesto directivo? ¿Y la productividad de un administrativo?

He escuchado alguna que otra vez esas frases que dicen: “Son trabajadores no productivos” “Por sus características, tengo que pagarles un sueldo fijo”. Esto, puede ocurrir y ocurre ante la falta de recursos o de ganas para medir el desempeño de los que trabajan en esos puestos.

Si es por recursos, tiene su lógica. Si es por falta de ganas, deberíamos empezar a ponernos las pilas.

La mayoría de las veces, estaremos ante un problema de falta de recursos.

Supongamos que me dispongo a hacerlo, debería movilizar a todo el departamento de RRHH, si es que lo tengo, durante un tiempo a analizar el trabajo de cada individuo o de cada equipo de trabajo. Dinero gastado en observación, en análisis, en diseño de planes retributivos justos. Todo esto, en medio de el trajín diario que por suerte mantienen algunas empresas en relación con su actividad profesional. Y ya es una suerte mantenerlo, el panorama no invita mucho al lanzamiento de cohetes.

Pues no, como ya estáis pensando por adelantado algunos, la mayoría del las empresas del tejido empresarial español, no están preparadas para implantar esto que nos piden. La inmensa mayoría de las empresas españolas son PYMES o MicroPYMES y la productividad, aunque nos duela reconocerlo es una actriz secundaria y en muchas ocasiones, casi un extra, que sólo aparece “de refilón” en los asuntos del día. Tendrán que armarse de paciencia, los amigos del Ecofin.

Si bien en las empresas de gran dimensión, la brecha entre la productividad europea y la española no es tan acentuada, en las empresas con pocos empleados, las diferencias entre Europa y España, se disparan. Como hemos dicho antes, en España lo que hay mayoritariamente, son muchísimas empresas pequeñas, de ahí en que estemos tan lejos del resto de Europa en términos de productividad y por consiguiente, de salarios. He aquí una explicación muy significativa de porqué los sueldos en España son más bajos que en Europa.

Dicho todo esto la conclusión final puede ser comprensible y admisible:

En España no van a aumentar los sueldos hasta que no nos igualemos sectorialmente en niveles de productividad. Uno de los factores principales para aumentarla es mejorar la cualificación de los trabajadores que tenemos. El panorama generacional en este sentido no parece ser el más indicado. Ese insuficiente porcentaje de capital humano cualificado que poseemos deberá competir en inferioridad numérica, redoblar su esfuerzo, etc.

¿Tenéis paciencia y un confortable sofá?

Por vuestro bien, espero que sí.

Bye bye friends

ADIÓS AL BIBLIA-CV

Las vueltas que da la vida. He pasado, de enviar curriculums como un poseso, a ser yo el que los reciba. En ellos, veo casi siempre, los mismos errores que yo cometía en mis inicios. Es por eso que he decidido escribir algo sobre esto.
Hace ya cerca de dos años era yo el que me encontraba frente a mi currículum, retándolo con una mirada penetrante y analítica, mientras pensaba en mis adentros: ¡Vaya montón de folios inútiles que tengo por currículum!

Las estadísticas de InfoJobs me recordaban todos los días el hecho de que había enviado mi CV a diferentes candidaturas más de cien veces. Y no, el resultado no llegaba. Esa obsoleta montaña de folios A4 no conseguía acaparar la atención de nadie.

Trabajo no había por ningún sitio pero las herramientas y sitios para la búsqueda de empleo se reproducían en estos tiempos como plaga de cucarachas: el monopolio en este mercado de InfoJobs ya no era tan patente. Ahora teníamos también Infoempleo.com, trabajar.es, buscotrabajo.es quierotrabajaraquialquierprecio.org, etc. De esta manera, podíamos seguir probando infinitas combinaciones en Google para encontrar cientos de webs que se dedicaban a lo mismo. A anunciar puestos de trabajo. Unas más serias, cercanas al impecable estilo de InfoJobs, pero también otras, sin mecanismos de control alguno, infectadas de trabajo basura e incluso de un amplio y variado surtido de estafas.

Poco después de la proliferación de estos sitios, empezaron a emanar, como lo hace el agua cuando atraviesa la roca, las redes sociales profesionales y los blogs relacionados con el empleo: LinkedIn, Xing, Viadeo, etc.
Como estaba parado y me aburría solemnemente, poco a poco, fui introduciéndome en ellas y generando casi sin darme cuenta, una considerable red de contactos. También me sirvieron para retomar el contacto, con antiguos compañeros de trabajo y profesores. Había de todo, empresarios consolidados, recruiters por doquier, personas buscando empleo con estrategias más o menos acertadas, trabajadores de perfil medio, por destacar algunos, de los muchos tipos de personas que podías encontrar por esos lares.

Pues bien, volviendo al tema, la cosa parecía clara. Seguro que podía usar toda esa maraña llamada empleo 2.0, para encontrar a algún alma caritativa, que le echase un vistazo a mi currículum. Y no para contratarme, sino para ayudarme a ser contratado por otros. 

Así lo hice.

Mi currículum fue revisado por tres personas. Miento. Por cuatro, sólo que uno de ellos, en su pleno derecho, quería cobrar antes de ofrecerme sus conclusiones y yo no estaba económicamente para tal dispendio. 
Aquel currículum que yo había elaborado artesanalmente y que creía bastante bueno fue remodelado en diversos sentidos:

En las tres aportaciones que obtuve, hubo modificaciones generales pero también específicas. Os las cuento:
Por supuesto, la foto inicial que tenía no era apropiada para el tipo de trabajo que andaba buscando. Con esto quiero decir que pongas una foto con chaqueta si estás buscando trabajo de comercial, pero no lo hagas si quieres entrar como vendedor de ropa, a una de las muchas firmas “modernas” que hay. Puede que para esto, sea mejor mostrar una foto con un look más desenfadado. Conclusión: adapta la foto al tipo de trabajo que estás buscando.

Era un montón de folios antiguo (tres páginas que parecían una maldita sopa de letras) y se transformó en un folio y tres o cuatro líneas mas, con varios links o enlaces a mis redes sociales y más tarde a mi blog. Lógicamente empecé a cuidar el contenido de mi Facebook, tuiter y compañía.

En cada experiencia profesional, ordenada cronológicamente en sentido inverso, comencé a venderme cual cargamento de sandías. Pasé de aportar información absurda a centrarme en los logros que había conseguido en cada puesto. También especifiqué, clara, pero brevemente las funciones realizadas y el motivo del cambio. Para añadir algunos de los logros, tuve que pensar concienzudamente a veces. En otros puestos si veía claro lo que había conseguido. También me pasó que en algunas de mis experiencias profesionales, no tenía logro alguno que contar. Da igual, al menos lo mucho o poco bueno que hayáis conseguido, debéis ponerlo sí o sí. Incluso en negrita, si procede. Véndete amig@, véndete.
También en este sentido, gusta mucho a los reclutadores conocer las causas o motivos del cambio.

Más tarde, llegó la hora de mantener pulsada un rato, la tecla de borrar. Cursos que todo el mundo tenía o que no guardaban relación alguna con el trabajo que yo estaba buscando fueron exterminados de mi currículum sin el menor atisbo de compasión. También borré todo rastro de trabajos esporádicos que ya no guardaban relación alguna con lo que buscaba en la actualidad. Así que ya sabes, si estás optando a un puesto de administrativo, no le cuentes al reclutador las experiencias inolvidables vividas aquel verano que trabajaste como camarero en el chiringuito de tu pueblo.

Cada vez que el Word, me confesaba que teníamos una página menos, sentía una inmensa sensación de euforia y alivio. Ahora que tenía una información menos abundante, pero más precisa, llegó el momento de ordenarla y hacerla atractiva visualmente o al menos, fácil de masticar con un simple bocado. El orden cronológico inverso, no era solo de aplicación para las experiencias profesionales, para los estudios y cursos, había que hacer lo mismo, destacando claramente, la de mayor relevancia. Las fechas de inicio y final, bien caritas. Pero las importantes, no las fechas del centenar de cursos que hayas realizado. Para estos, a lo mejor es mejor poner la duración en horas, que ocupa menos espacio.

En el nivel de inglés también estaba equivocado. Me había sobrevalorado y más tarde me di cuenta de que hacerlo, no tenía sentido alguno, ya que el “beneficio” que obtienes al ponerlo en el currículum se disipa fulminantemente ante una prueba oral o escrita. No mientas. Ojo, tampoco te infravalores en cuanto al nivel de tus idiomas.

Para hacerlo atractivo visualmente, debes cuidar los espacios y márgenes. Repito lo de no tener una sopa de letras por currículum. Usar distintos tamaños y fuentes (tipos de letra). Hay vida más allá de la Verdana y de la Times New Roman. Creedme, la hay. Otro aspecto a tratar, si lo vas a entregar físicamente, es la posibilidad de imprimirlo a color y en buena calidad. Abandona aquella vieja impresora, que deja mas rayas que un tractor en una plantación de patatas. ¿Qué es caro imprimir a color? En muchos casos, imprimir cinco CVs en condiciones, puede tener más efecto que hacer cien en ese tono blanco y negro desgastado. Todo cuenta amigos, todo.

No sé si me he dejado en el tintero, alguno de los consejos básicos sobre la redacción de tu CV. Espero que no. No obstante, antes de irme, quiero dar el último. Hay que ser creativos e intentar hacer algo diferente a los demás desempleados, tus competidores. Por ejemplo, ¿No te puede dar muchos puntos si copias y pegas tu CV en un folio o formato que contenga el logotipo de la empresa a la qué se lo vas a enviar? También por ejemplo, podrías usar de fondo, el color corporativo de la compañía a la que aspiras. Hacer algo más visual aún es también otra opción: ¿Qué te parece una silueta de la que salgan flechas hacia cuadros en los que se describan tus habilidades y experiencias adquiridas en cada puesto de los que aparecen? ¿Y si de la cabeza salen flechas que describan tus estudios? Yo pienso que estas cosas, que a bote pronto, pueden parecer muy transgresoras, pueden sin lugar a dudas, funcionar y ayudarte a conseguir ese trabajo que tanto ansías. 

Recuerda, diferénciate del resto.

Bueno lectores, con estas líneas espero haber aportado algo a alguien. Al menos, esa era mi intención. Puede que haya sido demasiado directo en algunas de mis afirmaciones y quiero pedir disculpas si a alguien he podido molestar, pero es que hay errores, que debemos dejar de cometer inmediatamente si queremos enderezar el camino en esta agotadora y afanosa búsqueda.

Mucha suerte y ánimo si estás buscando trabajo.

Sayonara Babies 😉