Microblogging: Autocrítica

“No me preocupa que la gente se equivoque o que cometa errores en su trabajo, me preocupa que no sean conscientes de que lo están haciendo mal o de que se han equivocado.

Se practica muy poco la autocrítica en esta sociedad”.

 

JML

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Microblogging: Sur y Norte

“En el sur se forman manifestaciones en contra de la industria porque contamina y en el norte las manifestaciones son en contra del turismo porque molesta. En España por desgracia huimos siempre del cambio”.

JML

Microblogging: El 10.

“Personalmente y en una escala del uno al diez, no comulgo con puntuar ningún proyecto ni a ninguna persona (y menos a mí mismo), con el número diez.

Significaría que habríamos renunciado a cualquier tipo de mejora o que alguien habría llegado a una situación a partir de la cual, únicamente podría empeorar”.


JML

Microblogging: “Proveehorrores”

“Rodearse de buenos proveedores y huir de los “proveehorrores” es una estrategia fundamental para optimizar los procesos internos de las compañías”.

JML

Microblogging: Empresa

“Me gusta la sensación de cuando uno empieza a notar con cierta continuidad que su trabajo en general, o que un determinado proyecto, es un entretenido juego de estrategia y construcción”.

 

JML

LO QUÉ NO GRABARON LAS CÁMARAS: Una Historia de Lucha con Final Feliz (II Parte).

Para un mejor conocimiento y comprensión de la finalidad este post, es altamente recomendable leer la primera parte si es que aún no lo has hecho.
Aquí la tienes: UNA HISTORIA DE LUCHA CON FINAL FELIZ.

Las horas de aquella larga noche jugueteaban a los pies de mi cama perturbando el silencio de mi habitación. El hecho de comenzar una nueva aventura profesional en OP Plus, empresa del grupo BBVA, había acentuado el habitual insomnio que padezco desde niño. No sé en qué medida, pero había contribuido.

Galopaba incesante el mes de noviembre de 2014 y eran ya casi veinte, los meses que llevaba golpeando con fuerza las estrechas aunque robustas puertas del mercado laboral.

Tras el volante de mi Opel Astra, escondido entre una densa neblina, comenzaba a divisarse el Parque Tecnológico de Andalucía, evocándome al instante, etapas pasadas de mi vida laboral, pues allí había comenzado en su día mi andadura profesional por cuenta ajena, como becario en una empresa del Grupo Vértice.

También era el lugar donde se había gestado mi primer gran fracaso como emprendedor, la creación de una fuerza de ventas, Sales Professional Solutions. Bendito fracaso, aprendí tanto de él, que hoy día no me arrepiento de ninguno de los segundos que invertí en ese proyecto. Del proyecto, que como comentaba anteriormente, no llegó a buen puerto, surgieron interesantes contactos con los que trabajé posteriormente, con los que trabajo actualmente y muy posiblemente con los que trabajaré en un futuro. Algunas de estas personas, incluso me prestaron de manera altruista su ayuda, durante mi posterior, y para mí traumática, etapa como desempleado. A mi parecer, son algo más que contactos y aunque no mantengo una relación de amistad con ellos, sí que están más cerca de ser amigos, que de ser mercancía profesional. Lo siento, pero no uso la palabra amigo con facilidad, todo lo contrario. Eso sí, nunca se irán de mi recuerdo y contarán con mi ayuda siempre que lo necesiten.

Memoria.

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No voy a contar cómo fue mi trabajo en OP Plus, eso ya lo hice en SOY UN TORNILLO.
Voy a contar públicamente por primera vez, lo que no grabaron las cámaras, lo que acontecía en la sombra durante los cuatro meses que trabajé allí.

“Cada mañana me tiraba de la cama mucho más temprano de lo necesario para llegar hasta una hora y media antes de mi horario de entrada al trabajo. Desde bucólicos amaneceres hasta impetuosas mañanas de lluvia y barro, acogían a mi vehículo y le daban los buenos días cada vez que mi coche inauguraba aquel lodazal que tenía y tiene el Parque Tecnológico por aparcamiento.

Armado con mi termo de hirviente y muy concentrado café, gastaba el tiempo y la pantalla de mi iPhone intentando provocar algo que no sabía muy bien lo que era. Vitalizaba mis perfiles profesionales aportando, leyendo y reconociendo contenidos interesantes. Seguía instintivamente generando entradas en mi blog, este que lees ahora y cuya finalidad, que era ser ayudante fiel en mi búsqueda de empleo, debería por aquel entonces, haber llegado a su culmen. No fue así.

Día tras día y con muy contadas excepciones, repetía mi ritual cada mañana. Más freaky, imposible.

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En la media hora que tenía para comer, no leía el Diario Marca ( y eso que me gusta mucho el fútbol), de nuevo instintivamente y ya casi de forma robótica hacía lo mismo…Blog, Redes Sociales, Economía, Empresa…

Un auténtico enfermo.😜

Fueron cuatro meses bonitos, formaba parte un equipo de trabajo joven, gente agradable y simpática, pero yo no estaba del todo cómodo por algunas de las razones que se pueden leer en SOY UN TORNILLO.

Hubo días, en los que me pasé las siete horas que duraba la jornada, sin hacer absolutamente nada relacionado con el trabajo. No había trabajo, nuestra única obligación era estar sentados en una puñetera silla contando las horas que restaban para que finalizara la jornada. Todo esto le estaba pasando a cientos de personas a la vez, pero era yo, el novato, el único que no parecía entenderlo. Tenía hambre, y en días como esos, sentía que estaba perdiendo mi tiempo.

El año 2015 se detuvo para mí un ocho de febrero, un miembro del equipo directivo de una histórica empresa de Málaga, se había tropezado con uno de mis artículos del blog que había compartido a través de la red social, Facebook.

¡Facebook!

¡Facebook!

Era con bastante diferencia el canal que menos usaba para difundir mis contenidos y el que parecía que al final, había dado resultado.

Resulta que a las personas responsables de esta empresa les había gustado mi blog, y que precisamente en ese momento, estaban buscando una persona de mi perfil para desarrollar un nuevo e importante puesto dentro de la compañía. El acuerdo fue rápido y sencillo.

WordPress + Facebook, esa había sido la inesperada y sorpresiva fórmula mágica.

Yo seguramente hubiera apostado por InfoJobs + Linkedin, pero en este caso, el resultado del esfuerzo llegó por un camino diferente.

A los diez días de ese importante ocho de febrero, el despertador de mi iPhone sonó a las cinco menos cuarto de la madrugada.

Mi jornada comenzaba a las 6:00

Un nuevo reto, que actualmente vivo con intensidad, desempeñando las funciones con las que había soñado toda mi vida.

Ha pasado algo más de un año y todo está yendo sobre ruedas. El proyecto parece interminable y tiene unos cimientos de contrastada calidad.

Nada ha sido fruto de la casualidad.

El único secreto se llama trabajo.

Hasta la próxima y mucho ánimo.

Nada es imposible.”

😊