La marca del empleador.

Cuando dentro de una compañía la creatividad que emana del área del marketing se alinea con la humanidad inherente a un Departamento de Recursos Humanos para retener o atraer a empleados presentes y futuros, asistimos al alumbramiento del fenómeno conocido como employer branding, que podemos traducir como “marca de empleador”.

Un indicador cualitativo que mide la percepción que un empleado o un candidato tiene de la empresa.

Y para hablar de employer branding, necesariamente nos vemos obligados a hablar de comunicación, aquello que se produce continuamente en la empresa, ya sea interna, gestionada por el departamento de RRHH o externa, reflejada en las acciones de marketing efectuadas por la empresa.

El employer branding puede ser total, caso en los que la firma comunica eficientemente dentro y fuera de la empresa las bondades de trabajar en la misma.

Por otra parte, puede ser parcial: Externo, si la corporación quiere dar buena imagen como lugar ideal para trabajar de cada al exterior o puede ser interno, si la empresa lo que pretende es retener a sus trabajadores más competentes.

Como curiosidad, me gustaría comentar que el employer branding parcial externo, puede ser usado de forma dolosa al darse en empresas con excesiva rotación de personas, que por lo general se corresponden con lugares poco deseables para trabajar. En definitiva, vender una serie de condiciones a los aspirantes, que luego se encuentran en las antípodas de la realidad. Esta lamentable práctica se produce casi siempre en el ámbito comercial, donde empresas vende humos, requieren estar en constante búsqueda para poder seguir funcionando. Pero bueno, está no es la finalidad de este artículo.

Volviendo al análisis del fenómeno del employer branding, podríamos cuestionarnos:

¿cómo trasladamos este concepto a la realidad empresarial? ¿Tiene sentido el employer branding para todas las empresas?

Tres palabras podrían guiarnos para resolver estas cuestiones:

1. Capacidad.
2. Compromiso.
3. Acción.

La capacidad para llevar a cabo políticas de employer branding dependerá del tamaño de la empresa y estará más presente generalmente en empresas en crecimiento y sin excesivos números rojos. Una empresa que no este en esta situación, no podrá afrontar a fondo estas políticas de employer branding. Mantener contentos a los empleados no es barato y para conseguir extender esa sensación al exterior, hay que hacerlo muy bien o gastar en campañas de marketing. Los costes fijos iniciales pueden llegar a ser prohibitivos para algunas arcas y los plazos de amortización de los mismos, excesivamente largos para ojos de algunos.

¿Compromiso? Bajo mi punto de vista, este es el principal obstáculo en la PYME española. Muchos de los actuales dueños que tenemos en España, siguen anclados en sistemas vetustos de gestión, que solo generan desmotivación constante. Fuera y dentro. Afortunadamente, en el actual escenario empresarial, noto que comienzan a vislumbrarse preocupaciones en este sentido. Esperemos que no sea un espejismo y recemos por el más vale tarde que nunca.

Acción, el motor del employer branding, convertir las palabras en hechos. Destrozar los modelos tradicionales y apostar por iniciativas novedosas. En este momento el departamento de RRHH gestiona eficazmente la comunicación interna de la empresa, haciendo partícipes a los empleados de la actual trayectoria de la compañía. Los logros de la empresa se tornan transparentes a los ojos de los miembros de la plantilla, generando un sentimiento de adhesión a la compañía. Por fin, los trabajadores se sienten útiles como elementos que suman en el proceso de generación de valor de la firma y además vislumbran objetivos internos de promoción, ya que se han confeccionado planes de carrera internos que hacen perder al empleado la sensación de estancamiento profesional. Motivan continuamente a su personal, reconociendo el trabajo bien hecho, aunque sólo sea con unas palabras hacia el trabajador en cuestión. Este hecho, que parece tan simple, a menudo no se efectúa nunca ni con la suficiente regularidad para impactar adecuadamente en la mente del empleado, generándola dañina desmotivación en este último.

De repente y en total consonancia con los valores que se transmiten internamente en la compañía, el Departamento de Marketing despliega sus velas y es zaleado por un renovado deseo de transmitir hacia fuera, el fresco clima laboral que se inhala a diario en la firma y los valores que la marca trata de inyectar en la sociedad.

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Ejemplo gráfico en la empresa malagueña Sanamar Alimentación.

La marca se humaniza y gana conciencia. Muestra a través de sus canales de comunicación sus preocupaciones por mejorar el bienestar social y el medio ambiente. Participa en acciones benéficas y hace sostenible su proceso de generación de valor.

En este entorno y a modo de ejemplo, una empresa hotelera se torna como la elegida por el cliente porque más que publicitar las comodidades de sus habitaciones, comunica hacia el exterior la “batalla” diaria que soporta por hacer más ecológica su actividad. Sí, habló de Fuerte Hoteles.

De pronto, las entidades bancarias, destinan importantes cantidades de sus presupuestos a la lucha contra la pobreza en el tercer mundo. La poca humanidad que puede transmitirnos una marca de este sector se difumina aunque sea momentáneamente en nuestro cerebro.

Para medir y dar a conocer qué empresas practican estas políticas de employer branding adecuadamente, existe un proceso de certificación de empresas a nivel mundial, llamado Top Employers, que sólo las compañías con Departamentos de Recursos Humanos bien estructurados y funcionales están en condiciones de superar. Haber realizado una correcta planificación de la plantilla, tener una estrategia para gestionar el talento, vigilar el aprendizaje y desarrollo, la gestión del desempeño, el desarrollo del liderazgo, planificar los planes de carrera y el proceso de sucesión y otros tantos, son los requisitos para acceder a este distintivo.

A pesar de que los requerimientos son bastante exigentes, 73 empresas se han certificado como Top Employers en este año 2016, un 16% más que en 2015.

Podemos verlas aquí.

Como conclusión final me gustaría resaltar que pienso que cuestiones tan tradicionalmente olvidadas en muchas empresas como el employer branding, son cada vez aspectos más tenidos en cuenta dentro de las estrategias de las organizaciones. Los mejores y más talentosos empleados y candidatos, cada vez tienen un mayor acceso a la información, ganando poder a la hora de elegir dónde trabajar y está claro que van a apostar por aquellas empresas sensibles en aquellas materias.

¿Qué vas a hacer tú?

 

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AHOGADOS Y PERDIDOS EN LOS CANALES.

Hola queridos lectores, en mi búsqueda casi diaria de temas que puedan resultar interesantes, he decidido que hoy toca hablar de la comunicación en el campo de la empresa.

Podríamos clasificar la comunicación de una empresa, según el destino de la información o de los flujos de información. Así pues tendríamos dos grandes bloques:
1- Comunicación interna

Es la que se produce dentro de las empresas, entre sus empleados o entre la propiedad y sus empleados.
2- Comunicación externa.

Se origina cuando la empresa quiere transmitir una información o un mensaje al exterior.

Una vez distinguidos los dos grandes bloques, pasaremos a desarrollar de una manera sencilla y apoyada en ejemplos que faciliten su comprensión, el bloque de la comunicación interna,

Examinaremos los canales que existen para comunicarnos dentro de la empresa.

La masificación de canales en la comunicación interna.

¿Qué es un canal de comunicación?

Un canal de comunicación es el medio o vehículo mediante el cual se propaga la información.
Si nos trasladásemos unos siglos atrás, veríamos que en los albores de la empresa, no existían más medios que las palabras de los empresarios a sus trabajadores. Podríamos viajar en el pasado y trasladarnos a cualquier explotación agrícola del feudalismo, para comprobar que el único medio que tenían los trabajadores para comunicarse entre sí, era la comunicación directa, verbal ó escrita, aunque ya sabemos que en aquellos tiempos, las bajas e irrisorias tasas de alfabetización, jugaban en contra de esta última.

La inmensa mayoría de lo que se quería comunicar, se hacía a viva voz, sin un soporte físico. En pocos casos, se usaba el papel para transmitir tareas o directrices a los trabajadores desde la propiedad. En sentido inverso, ya ni hablamos. Este canal de comunicación tenía como principal ventaja su bajo coste y como incómodo inconveniente, la mencionada anteriormente, inexistencia de soporte físico, hecho que conseguía que la información se distorsionase de manera brutal y con ello comenzaba la generación de ineficiencias en los procesos.

“Hay que sembrar un tercio del latifundio (terreno) de patatas, otro tercio de maíz y el tercer tercio, dejarlo en barbecho” (Barbecho: dejar la tierra sin sembrar un tiempo para que se regenere su aportación mineral)

El rostro del patrón se volvió hostil al ver los dos tercios de su tierra, sembrados de patatas y el resto, en barbecho. Y es que, aquel día en el que el exigente señor feudal, estaba comunicando la tarea a su trabajador, éste, tenía la mente completamente obstruida e invadida por la preocupación de tener al menor de sus vástagos, atravesando una extraña enfermedad.

Pronto, y ante las debilidades de los canales verbales, se implantó la comunicación escrita. Con ella, se aminoraba el problema de la pérdida o de la desvirtuación de la información. Pero bueno, dejémonos de explotaciones feudales, que estamos ya en el siglo XXI y analicemos la realidad actual que viven las compañías.

QCon la invasión de las TICs (Tecnologías de la información y comunicación) los canales de comunicación aumentaron en progresión geométrica y se anexionaron suave y progresivamente con los insustituibles canales tradicionales.

La comunicación escrita desembocó en el correo postal, los gritos del jefe, se transformaron en un icono sulfurado de whatsapp, el de la cara roja. 😡

La carta y el sobre de toda la vida, fue aplastada por el correo electrónico.

Los recaderos dejaron paso al teléfono.

Aquél teléfono, donde metíamos y girábamos el dedo, número a número, fue aniquilado por el inalámbrico,  predecesor de los terminales de telefonía móvil tradicionales, a su vez, progenitores del control por voz. Por último, la mensajería instantánea (Como el recientemente fallecido Messenger o el actual y muy vivo whatsapp) irrumpió abaratando costes en las empresas y apartó bruscamente a otros vetustos canales.

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En sus comienzos, todos estos canales de comunicación (terminales móviles, ordenadores, teléfonos fijos) vivían todos en un pueblo llamado oficina, pero cada uno en su casa. Con el tiempo, se agruparon todos en nuestro teléfono móvil o tablet.

Una vez que tenemos claro lo de la multiplicación experimentada de los canales de comunicación, vamos a pasar a analizar cómo es y cómo debiera ser su uso dentro de las empresas en aras de hacer fluir la información lo más eficientemente posible. También veremos las problemáticas derivadas de no elegir el canal más adecuado a la hora de transmitir un tipo de información en particular.
Hay que elegir el canal adecuado para cada tipología de información: Información urgente, confidencial, muy confidencial, importante, información correctiva, agradecimientos, información relativa al quehacer diario, información excepcional…
¿Se hace esto? ¿Cómo se hace esto?
Lamentablemente, en nuestra realidad empresarial actual, son pocas las empresas qué tienen bien definido el uso de sus canales de información y ante la multitud de canales disponibles, se enredan entre ellos, usándolos todos indistinta y aleatoriamente, logrando un caos en los flujos de información, que no genera más que ineficiencias.

Podríamos organizar todo esto y mejorar la imagen que proyectamos ante nuestros empleados simplemente aplicando el sentido común en vías de estandarizar lo máximo posible, el canal apropiado para cada tipo de información.

Pongamos algunos ejemplos:

Si quiero comunicar algo que no es importante, pero que sí es urgente, no tendría sentido usar el correo electrónico, cuya revisión se hace cada cierto tiempo. Usaríamos en este caso, el teléfono o algún sistema de mensajería instantánea, cuyos intervalos de revisión, son mucho menores.
Si quiero transmitir un mensaje de vital importancia pero que no corre prisa, usaré medios escritos, en los cuales, el soporte físico o virtual, no juegue en contra de la alteración o modificación de la información, el tesoro más preciado en toda empresa que se precie.
He visto casos en los que se usa el canal de mensajería instantánea whatsapp, en su funcionalidad de grupos, para recriminar una conducta individual. Si piensas que es una opción válida, ponte en la piel del trabajador al que has ridiculizado delante de todos. Unas palabras en una reunión presencial o virtual privada, hubiese proporcionado menos ineficiencia motivacional.

Los carteles también son un canal de comunicación. Cuando escribimos algo, y lo pegamos en la pared de nuestro centro de trabajo, estamos haciendo fluir la información. Toda persona que pasa y lo lee, se convierte en receptor de información ipso-facto. Ahora bien, ¿No pensáis que en el 95% de los casos, se usan con fines de advertir sobre algo que no debe hacerse ?

No tirar papeles al W.C.
Mantenga limpia las estancias.
Se ruega silencio.

Ya es hora que la PYME española, en un ejercicio de Benchmarking, copie algo de sus vecinos desarrollados y comparta la información numérica de esos cuantiosos beneficios obtenidos en el tablón de anuncios de su organización. Si ya lo hace acompañado de un “gracias” o de un “Sin vosotros no hubiera sido posible” me tiraría cual fiel creyente a lamerle los pies al gerente que implemente este tipo de acciones en su empresa.
Bueno amigos, ejemplos hay miles, pero pienso que con estos anteriores habéis debido comprender y alcanzar el objetivo para el cual he escrito este post.
Hoy me he comunicado por escrito, pero os puedo asegurar que día a día, trato de elegir siempre el mejor canal en función de la información que quiera transmitir.
¡LA INFORMACIÓN ES ORO, CUÍDALA COMO ES DEBIDO!

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