Tecnolíderes: la nueva gestión del liderazgo.

Año 2018, las empresas de todo el mundo se encuentran abordando el paradigma de la transformación digital. Cada cual a su ritmo porque la importancia que le dan los organismos de gestión de las mismas es desde inexistente hasta vital para la supervivencia a largo plazo.

En este escenario y tras ser un servidor invitado a hablar de liderazgo 2.0. en una escuela de marketing digital, acuño el término de tecnolíder para analizar cómo la tecnología puede ayudar a complementar las habilidades clásicas que se le piden a un líder.

¿Qué es un tecnolíder?

Es aquel profesional en gestión de personas, concienciado con la transformación digital y que trata, a través de la tecnología, conseguir impactos positivos en el desempeño de los trabajadores de una organización.

La siguiente pregunta que me hago es la siguiente:

¿Debe necesariamente un tecnolíder poseer altos conocimientos tecnológicos?

Definitivamente no, pero si que debe estar concienciado con los beneficios de la transformación digital y reunir estas premisas.

  • Conocimientos medios en tecnología.
  • Tener a su disposición una red de colabores internos o externos expertos en tecnología que transformen sus necesidades en realidades.
  • Debe comportarse como un vendedor tecnológico con las personas que gestiona, transmitiendo el uso de la tecnología como una herramienta imprescindible para mejorar la calidad en el trabajo y por tanto, la facilidad con la que las personas pueden desarrollar sus funciones profesionales.

En contrapartida al Tecnolíder y debido a que aún vivimos en un tejido empresarial vetusto, algunos más que otros, aparecen los Dinolíderes o los Lidersaurios, personas que por no poseer conocimientos tecnológicos, privan a la organización de cualquier mejora tecnológica a favor del desarrollo. Si yo no lo comprendo, no lo implemento. Siguen inmersos en su modelo de gestión “Juan Palomo” correlacionando el crecimiento de la organización con sus inexistentes ganas de crecer a nivel profesional.

No va a venir un meteorito a exterminarlos, pero su papel cada vez será menos protagonista en los entornos de gestión empresarial.

A continuación analizaremos algunas habilidades clásicas de los líderes y veremos como la tecnología puede ayudar a mejorar estas skills.

1. DESEO DE CAMBIO.

El tecnolíder debe mirar siempre al medio y largo plazo y no pensar nunca que el escenario actual es el definitivo. Debe anteponerse a los cambios y mostrar a las personas que tiene a su cargo, este continuo deseo de cambio. Decía un filósofo que “Lo único permanente es el cambio”, pues bien, esta debería ser su manera de pensar. Por tanto, debe ser flexible y huir de procesos de gestión rígidos y deshumanizados.

Labrando su marca personal en redes sociales debe exhibir como suyas, las incesantes ganas de cambio y desarrollo que desea, tanto para él, como para la organización. Debe estar comprometido con la formación continua y predicar con el ejemplo, comunicando sus inquietudes formativas a través de la tecnología, en este caso, a través de las redes sociales.

2. COMPROMISO

El objetivo del tecnolíder debe ser siempre tratar de obtener el compromiso de su plantilla. El tecnolíder es un profesional de nuestros tiempos y obtiene el compromiso del equipo a través de la generación de carisma. Es curioso como podemos relacionar habilidades tan humanas como el carisma, con habilidades puramente técnicas. Para generar carisma el tecnolíder debe poseer altas habilidades comunicativas y trasladar a sus personas, el mensaje que ellos quieren oir.

Para ver cómo la tecnología puede ayudarnos, se me ocurrió basar mi estrategia en uno de mis principios básicos a la hora de gestionar personas, el reconocimiento.

Para ello, al final de cada semana utilizaba Whatsapp para comunicar al equipo, los buenos resultados que habían obtenido durante la semana. Simplemente les enviaba una foto de ellos mismos junto con un sencillo mensaje de reconocimiento.

“Esta semana habéis superado mis expectativas, enhorabuena equipo”

A todos nos gusta que se nos reconozca el trabajo bien hecho y recibir reconocimiento de nuestros superiores, aviva nuestro ego y nuestro afán de superación, que sin dudas, se transformará en una mayor productividad del trabajo.

3. INICIATIVA.

El tecnolíder debe tirar del carro y plantear siempre iniciativas distintas a lo que se está haciendo y no funciona. No debe quejarse por lo que no funciona, sino pensar en lo que sí va a funcionar.

Uno de los aspectos que observé rápidamente, era el inexistente acceso que tenían los trabajadores a conocer el resultado numérico de su trabajo, por lo que estaban completamente desinformados y por tanto, al no tener ningún baremo de medición, no tenían deseo alguno de mejorar.

De nuevo la tecnología me echó un cable y se me ocurrió la idea de darles acceso al ERP de producción para que pudieran observar la evolución de sus resultados y ponerse objetivos de superación.

Era una gozada verlos alrededor de la hasta entonces temida pantalla del ordenador y  escuchar frases como: José Manuel, esta semana superamos los 2000 Kg diarios de media, ya verás. Lo hicieron, superaban sus resultados jornada a jornada porque sólo lo que se puede medir, se puede mejorar. La información para ellos se convirtió en posibilidades de realización.

4. COMBATIR EL MIEDO TECNOLÓGICO.

Existía, sin duda existía. En un sector tan tradicional como el pescado y marisco, las lagunas tecnológicas eran habituales en todos los escalafones de la escala jerárquica y había que combatir eso. Hasta entonces, la información se diluía constantemente ya que siempre se proporcionaba de forma tácita. Para combatir esto no inventé la pólvora, sino que les enseñamos a usar el correo electrónico como herramienta de comunicación para que actuara como soporte físico de los comunicados que la organización quería trasladar a sus personas. Todos tenían hasta el momento Whatsapp en su móvil hasta que a partir de un día, tuvieron también el correo electrónico, que podían usar recordar y repasar los mensajes de la empresa. Otra vez funcionó el valor de lo sencillo.

5. COMPRENDER EL ENTORNO.

El tecnolíder debe comprender el entorno en el que opera y por tanto, debe aprender a escuchar a su plantilla. Escuchar de forma activa sus necesidades y actuar de forma diligente para satisfacerlas. ¿Puede la tecnología ayudar? De nuevo la respuesta es sí. Por ejemplo, implementar un CRM interno o una trazabilidad digital en entorno web para que el líder pueda realizar maniobras de coaching digital. Sólo tenemos que querer hacerlo. El tecnolíder lo hará, el dinolíder aplazará esta tarea continuamente.

6. IMPLICAR A LAS PERSONAS EN EL PROYECTO.

El buen tecnolíder no crece sólo, crece siempre en equipo. Necesita inculcar a su equipo los valores y proyectos de la compañía, que están plasmados en la web corporativa pero que los trabajadores no visitarían a no ser que se les incentive a hacerlo.

En este caso la tecnología también ayudo, y lo hizo a través de una combinación de dos herramientas tecnológicas sencillas: La web corporativa y Whatsapp.

Se me ocurrió crear para tal fin, unos concursos que consistían en hacer una pregunta por Whatsapp cuya respuesta estaba en la web y que otorgaban al ganador algún premio simbólico en especie, desde una muestra de producto de la empresa, hasta entradas para ver diferentes eventos deportivos. El trabajador estaba contento con sus premios y la organización estaba consiguiendo implicar a las personas, que ahora sí conocían los valores que propugnaba su empresa.

7. RECONOCER PÚBLICAMENTE.

Este axioma nace de la famosa frase de management: Se reconoce en público y se reprende en privado. De nuevo me topaba con mi palabra favorita, el palíndromo reconocer. ¿Podía la tecnología ayudarme a conseguir este fin? Definitivamente sí…

Usé entonces Facebook para reconocer individualmente a los trabajadores en la página corporativa de la empresa. Mediante una foto en la que aparecían con su vestimenta corporativa, se ensalzaban las habilidades de estas personas.

Se podía observar entonces, la alegría que les causaba ser el protagonista del mes, pero esta alegría no era nada comparada con contemplar como los familiares de estas personas, compartían con orgullo en sus perfiles, lo que la empresa decía de sus seres queridos. Habíamos traspasado la barrera, estábamos conmoviendo más que motivando. Todos querían ser el siguiente, aunque no lo decían, quería serlo.

8. EL LÍDER GENERA LÍDERES.

Al igual que los jefes clásicos generan como mucho, seguidores. Los líderes o tecnolíderes en este caso, debían generar líderes. Había que generar liderazgo digital en la plantilla y para ello, me propuse formar a ciertos perfiles de la organización, para conseguir tener una presencia profesional en Linkedin acorde con el desarrollo que estaba experimentando la marca.

Por otra parte, puedo recomendar a las empresas a generar una plataforma digital interna donde se vuelque contenido corporativo de valor, para que los trabajadores puedan a partir del mismo, inspirarse y crear su propio contenido, convirtiendo a la persona en el mejor embajador de la marca.

Podríamos continuar enumerando habilidades y tratar de de pensar cómo la tecnología nos puede ayudar a generar un liderazgo tecnológico que impacte positivamente en los procesos de la organización. Os animo a ello…a pensar que tipo de líder queréis ser o tener dentro de vuestra empresa.

Hasta la próxima revolución, queridos lectores.

Anuncios

FALTA HUMILDAD Y CONOCIMIENTO.

Ya estoy cansado y voy a contarlo. Desde el corazón, que es la mejor herramienta para escribir.En las PYMES españolas no termina de germinar la preocupación por el conocimiento, tanto a nivel de sus personas (formación), como a nivel estratégico (innovación). Una apestosa mancha de excusas asoma por la faringe del CEO de turno, cuando tiene que decidir sobre un proyecto relacionado con el conocimiento, con la mejora de las competencias de sus empleados o por ejemplo, con un proyecto de I+D para mejorar procesos o productos en su compañía.

Me aburre, deprime y ofusca profundamente ver a diario estas carencias en la esperpéntica orgía de empresas en la que cohabitan en el panorama nacional. Actores carentes de formación alguna, ahogados por el día a día y por su propia ineficiencia que lamentablemente ni ven, ni quieren ver. Eso es lo que mas me preocupa, esos directivos que no son realmente conscientes de las carencias que poseen. El entorno y los grupos de interés no paran de avanzar y evolucionar, más aún si cabe con la revolución tecnológica que estamos experimentando, pero la cosa no parece ir con ellos.

Ellos saben hacerlo todo bien y no necesitan actualizarse, a diferencia del resto de mortales, que nadamos en un océano de reciclaje profesional por miedo a quedarnos obsoletos.

Son la fuente de la perfección y conocen su empresa al milímetro. Sí, su empresa: esa en la que han incorporado a trabajadores como el pastor que llena de ovejas su corral. Su innata e infalible intuición hace inservible y poco valioso el trabajo de los pocos profesionales que viven temporalmente en su corral. Ellos gobiernan el corral con su política del miedo, y pueden estar seguros de que ninguna oveja se descarriará del rebaño. Probablemente porque esas ovejas tan feas, no encuentren hospicio en ningún otro lugar.

Tienen sin duda lo que merecen y lo único a lo que pueden aspirar dada su actual preocupación por el conocimiento: trabajadores de medio pelo que parecen zombis pero que en realidad son más inteligentes que ellos. Han conseguido reunir una plantilla de cumplidores dispuestos a arrastrar su culo las horas que haga falta con unos niveles de productividad tan negativos como el mismísimo averno.

¿Me estoy pasando? ¿Exagero?

No, sin dudarlo, no. Yo no juego a inventar, yo juego siempre a observar lo que pasa más allá de las puertas de la organización. Basta con ver economías medianamente desarrolladas para ver que el papel de los RRHH y la innovación aplicada a la adaptación digital de las empresas son parte fundamental para la supervivencia de las empresas hoy día. Son los departamentos más importantes en países como por ejemplo Estados Unidos.

Mientras tanto, aquí en el país de los sabelotodo, se condena a los RRHH y a la innovación a un papel tan secundario, que apenas tiene protagonismo relevante.

Las empresas se mueven en un marco tan cortoplacista que les impide mejorar a nivel de procesos. Se mueven así porque sus directivos no tienen ni la más remota idea de cómo gestionar su tiempo ni de cómo rodearse en términos profesionales.

Prefieren el pelota de turno que le diga sí a todas sus ideas, por incoherentes que sean, a alguien que les diga que toda su estrategia es una auténtica basura con fecha de caducidad.

Alguien que le diga que toda su estrategia es una auténtica basura, una consultora por ejemplo especializada en mejorar procesos… ¿Tienen cabida en las PYMES actuales? Lamentablemente en muy pocas.

¿Cómo va a venir alguien de fuera para decirle como trabajar en su empresa? Ojo, que puede que quieran medir su productividad, sí, esa que ellos mismos llevan midiendo a ojo de mal cubero toda la vida. También, al aceptar esto, podrían descubrir que llevan toda su vida equivocándose en la gestión de personas. Tranquilos lectores, su inmensa falta de humildad le impedirán darse cuenta de esto.


Empresas y directivos que no tienen en cuenta el entorno, que no miran más allá de sus puertas y que mantienen una opacidad propia del acero cómo sistema impecable de gestión. Algunas sobreviven de las rentas del pasado esperando a ser devoradas por el nuevo paradigma y otras, nacen sólo para morir a los pocos años o incluso meses de vida.

No me gustaría irme sin culpabilizar a los empleados que lo permitimos, permitimos que se nos denigre por un miserable sueldo, anteponemos el salario a los ideales y nuestro miedo siempre vence a nuestra valentía. Hay que pasar a la acción y abandonar a estas personas y empresas que sólo quieren ganar dinero a nuestra costa. Hay que abandonar estas organizaciones y abandonar a estos directivos que viven en fuera de juego gracias a que han comprado a ciertos árbitros. Si estamos en una de estas empresas, vamos a empezar a preparar un plan de escape. ¿Cuánto tiempo llevamos sin actualizar nuestro CV y salir al mercado? ¿Cuántas toneladas pesa el miedo a emprender? 


Este es el país donde me ha tocado trabajar y para solucionarlo, sólo se me ocurre un remedio.

Gracias por leer hasta aquí y sólo decir que me encantaría leer vuestros comentarios.

 

YO, DELEGO.

Dentro de la Europa desarrollada, sobrevive todavía una pequeña aldea llamada España que se defiende como puede del fenómeno de la profesionalización empresarial y lucha infatigablemente contra la revolución tecnológica. El centro de sus organizaciones sigue siendo exclusivamente el cliente y la venta. Además, no parece que estos aldeanos tengan ciertas ganas de cambiar algo.

Desde lo más alto de la empalizada de su aldea, ven como otras aldeas están en continuo cambio, en continuo proceso de prueba y error.
En el escenario empresarial moderno que divisan los aldeanos de España están permitidos los errores y en ocasiones, se ha visto a los jefes de guiar a sus equipos trabajando a su mismo nivel y contando con las decisiones de los empleados. Otras veces, estos jefes reconocían con una palmadita en la espalda, el trabajo bien hecho de su equipo. Eran aldeas que se organizaban poniendo en el centro a sus aldeanos (empleados)

Las aldeas de fuera, estaban creciendo a un ritmo impresionante. Enormes empalizadas construidas por los felices habitantes de esta aldea vecina. Una aldea con un jefe y 25 ciudadanos ya no tenía una manera de hacer las cosas, sino 26 opciones entre las que elegir, ya que todos aportaban ideas. Crecía la probabilidad de éxito de los procesos y en las operaciones y por tanto, la eficiencia operativa de la aldea.

Como en España somos muy envidiosos y pronto queremos tener lo que tiene el vecino, desde hace unos años o incluso décadas nos estamos empezando a poner las pilas pero como siempre, a nuestro ritmo. Estamos viviendo una primera fase en la que las compañías comunican cambios en aras de la modernización, pero eso, sólo comunican. Por lo general siguen bastante lejos de la implementación de nuevos procesos, sobre todo en la PYME, que es lo que abunda en este escenario. Les cuesta pasar del cómodo decir al fatigoso hacer y les basta contestar tres mensajes privados por Facebook para pensar que tienen una estrategia digital de diez.

Lamentablemente muchos empresarios, los que conocen la necesidad y tienen el deseo, se encuentran muchas barreras derivadas de haber mantenido durante años, procesos que ya no pintan nada en estos tiempos. Por ejemplo, una empresa que ha crecido exponencialmente en su volumen de operaciones pero que sigue vendiendo con procesos muy manuales y obsoletos va a sufrir de lo lindo para adaptarse a trabajar por ejemplo en la nube en un moderno CRM. El coste de formación de sus empleados sería elevadísimo y renovar una gran parte de la plantilla, ya sabemos los costes que pueden tener. Inasumibles en la mayoría de los casos.

Estamos en España y en nuestra aldea, reciente y repentinamente, hay personas interesadas en parecerse a sus vecinos de las otras aldeas para construir empalizadas como las suyas. En este contexto y atendiendo a la preparación del propietario y a su capacidad de delegar, se originaron, de manera muy esquemática algunos modelos de gestión de organizaciones. Es muy importante para seguir sin perdernos, dar el dato de que la PYME, es España supone el 98% o más del total de las empresas. Otra característica importante, radica en el concepto de empresa familiar, dónde los profesionales que toman las decisiones son generalmente los descendientes del fundador, que puede estar trabajando allí todavía o haberse jubilado.

En este critico relevo generacional hay dos opciones, fundadores que han preparado primero a sus descendientes de una forma profesional y adaptada al escenario actual para luego darles las riendas de la empresas y aquellos otros a los que un día determinado se les puso malo el trabajador de turno y recurrió a su hijo para que cubriera ese puesto.
Luego por supuesto, no le pagó nada al hijo. Poco a poco, estos hechos se dieron con mayor frecuencia y finalmente, desembocaron en la presencia diaria del hijo en la empresa.

El primer tipo de relevo, el preparado, entra a la empresa por la parte superior de la pirámide jerárquica, mientras que el segundo tipo, el no preparado, debe hacerlo por la parte baja.

Veámoslos y analicemos el fenómeno.

1. RELEVO NO PREPARADO.
2. RELEVO PREPARADO
3. PSEUDO-DELEGADOR

1.- RELEVO NO PREPARADO:

Suele entrar por la parte baja de la pirámide organizacional. Su padre le enseñó a manejar el látigo con maestría y desde su atalaya da continuidad a los antiguos procesos de la compañía. Trata a sus empleados como ratas pero sus clientes son lo primero. Bueno, mejor dicho sus ventas son lo primero. Ralentiza y casi detiene los procesos internos y externos. No sabe delegar y si alguna vez lo hace, delega en personas de su confianza por encima de los profesionales del sector. Es un imán para trabajadores escasos de talento y un repelente perfecto para la atracción del mismo.
2.- El RELEVO PREPARADO

Especie protegida donde las haya. Está capacitado para la toma de decisiones por que su formación es muy reciente y lo que ve en la empresa de su padre, no se parece en nada a lo que tiene en su mente. No tuvo un plan de sucesión, pero algo es algo. Necesita rodearse de un equipo de profesionales que le vayan lanzando propuestas para que finalmente el equipo deicida cual es la mejor. Su opinión pesa más que la del equipo, pero siempre da las gracias y escucha a los suyos. Confía a ciegas en el trabajo realizado por sus subordinados y raramente lo pone en duda. Suelen ser organizaciones con una edad media relativamente baja y muy atractivas para la atracción talento, así como eficaces para su retención.

3.- EL PSEUDODELEGADOR.

Conoce su empresa a grandes rasgos pero su falta de preparación le imposibilita conocer el entono. No sabe lo que es un stakeholder, es decir, no conoce medianamente el entorno ni los grupos de interés ajenos a su compañía. Esta persona, es plenamente consciente de sus limitaciones por lo que ha decidido delegar, aunque lo hace con mucho miedo y tiende a revisar con lupa el trabajo realizado por el profesional de turno. Su desconocimiento de las nuevas tendencias le impide verlas como positivas y rentables. Toda la información de la empresa debe pasar por él, porque aunque ha aprendido a delegar, no ha aprendido a confiar. Muchas veces, de buena fe pero fruto de la no preparación, toma o sugiere a sus subordinados soluciones no profesionales o desfasadas, causando ineficiencias en la compañía y desmotivación en el resto de empleados. Será misión de los empleados incitar a través de sus acciones diarias, a que los dueños tomen el camino correcto.

Pues poco más, he querido solo aportar mi opinión acerca de cómo veo el panorama actual de la empresa familiar y el relevo generacional.

¿Te suenan estas figuras dentro de tu organización?

Comparte solo si piensas que puede aportar algo a alguien.

Gracias por leer hasta aquí.

En la España dePYMEnte.

Analicemos un poco la PYME y metámonos en la MENTE del empresario…Bienvenidos a la España dePYMEnte.

“Muy lentamente, los gramos de experiencia fueron sigilosamente acumulándose sobre mi espalda. Vivencias reales profesionales estiraron mis párpados haciéndome poco a poco escapar del idealismo en el que vivía. Día a día me iba dando cuenta que todo era una mentira, que todo era decir y parecer. No había espacio alguno para el hacer, ni para el construir. Con aparentar era más que suficiente. La ineficiencia y lo obsoleto te escupía por donde quisiera que fueses”.

Otra mañana más me encontraba ojeando el timeline de Linkedin observando la majestuosa catarata de publicaciones sobre las últimas tendencias en el tejido empresarial español. Compañías españolas y también multinacionales asentadas en nuestro territorio, infectaban de falacias la pantalla retina de mi iPad.

Enfoques empresariales sobre liderazgo, motivación, respeto al medio ambiente, apoyo a los colectivos desfavorecidos, profesionalización de PYMES, ayudas al emprendimiento y otras tendencias afines, me hacían creer que vivíamos en el país de las maravillas…

Como todas las mañanas, controlaba exhaustivamente mi reloj de pulsera para no llegar tarde al trabajo. Se acercaba el momento de escapar de ese mundo de mentiras y enfrentarme a la realidad.

Esa mañana, como parte de mi trabajo, me tocaba realizar una serie de entrevistas para un determinado proceso de selección que se estaba llevando a cabo en mi empresa. Simplemente con el hecho de transmitir naturalidad al candidato, no iba a ser complicado extraer de manera indirecta información de la realidad que se vive en la PYME española día tras día.

Jornadas de cincuenta y sesenta horas pagadas miserablemente era la información que transmitía el candidato sin apenas rozarle la lengua.

¿Sabíais por ejemplo que el pavo braseado que sirve una famosa empresa malagueña del sector cárnico es fruto de soplete conectado a bombona de butano común? ¡Que rico! Esa es la impresionante historia que me relataba un candidato. –Tengo la cara operada porque una vez estalló una bombona y nos quemó la cara y el cuerpo a mí y a un compañero, prosiguió.

-En mi anterior empresa me podía coger de media 4 o 5 días de vacaciones al año, comentaba otra persona, un humilde trabajador, padre de familia que aparentaba mucha más edad de la que figuraba en su currículum.

-Tenía que soportar insultos a diario por parte de mis superiores, comentaba indignado un joven candidato de unos treinta y cinco años.

-Los tres primeros meses tuve que trabajar en periodo de prueba sin estar dado de alta. Era eso o nada, explicaba con gesto de resignación.

Efectivamente, toda esa sensación de profesionalidad y de preocupación por las últimas tendencias empresariales, chocaban de bruces con la realidad diaria que vivía en mi entorno.

Como en casi todos los aspectos, no se podía ni debía generalizar. De vez en cuando, uno se llevaba alguna alegría al encontrarse con algún solitario gesto que plasmaba en fehaciente realidad toda la falsa apariencia de profesionalidad que existía en la empresa de España. Eran contadas excepciones.

La inmensa brecha existente entre el panorama real y el marco teórico que comunicaban las redes sociales, se hacía aún más aguda en el sur que en el norte del país, donde podías notar más acercamiento a modelos de gestión profesionales.

Estaba viviendo una pesadilla de la que debía escapar. Tenía que salir del mundo idealizado en el que vivía y adaptarme a la realidad para poder vivir tranquilamente en esta mentira. Tenía que mudarme a la España dePYMEnte y aceptar su generalizado modelo de gestión, aunque no fuese de mi gusto.

Y nada más, justo ahora dejo la narración en pasado y empiezo a adaptarme mejor al escenario real en el que me ha tocado estar, donde está todo por desarrollar. Me he armado de paciencia y resignación, o realismo…queda un duro trabajo por realizar.

Quizás atravesemos un momento vital para la renovación mental del tradicional gerente de PYME. Una primera fase en la que el marco teórico de estas tendencias innovadoras está aún aterrizando en las mentes de estas personas. Ellos están observando la aplicación real que realizan otras compañías pero todavía contemplan estas acciones como un gasto y ven lejana su implementación en sus empresas.

Voy a introducirme sigilosamente en sus mentes y tratar de dilucidar lo que piensan hoy y lo que deberían pensar según sea la tendencia empresarial que estemos analizando.

LIDERAZGO.

Pensamiento generalizado actual.

Mano dura es lo que necesito para controlar a los trabajadores de mi negocio. El látigo nunca falla. Infundir temor poniendo en duda la continuidad en la empresa del trabajador es lo que funciona.

Pensamiento a conseguir.

Es indudable que desde que estoy contando con la opinión del empleado a la hora de asumir cambios y desde que estoy reconociéndole verbal y económicamente su trabajo, ha aumentado su interés y su motivación por el trabajo, haciendo crecer su productividad y mi rentabilidad.

MEDIO AMBIENTE

Pensamiento generalizado actual.

¡Me importa un pimiento el medio ambiente! ¿Reciclar? No tengo espacio, tiempo ni ganas.
No me sobra un euro para eso por lo que no puedo permitirme ese gasto. ¡No sirve para nada!

Pensamiento a conseguir.

Sin espacio para la duda, desde que estoy relacionando mi marca con el respeto al medio ambiente, estoy abriendo camino para ganarme a ese segmento de clientes en auge que cada vez empiezan a estar más sensibilizados con estos temas. En situaciones de igualdad de calidad y precio, estoy inclinando hacia mi lado con respecto a la competencia, por lo que estoy ganando ventas.

COLECTIVOS DESFAVORECIDOS

Pensamiento generalizado actual.

Tengo pánico, no quiero arriesgarme. Me van a robar. Ese va a estar todo el día de baja.
Pensamiento a conseguir

Pensamiento a conseguir

Esa persona me va a devolver con creces la confianza que yo le he dado incorporándolo a mi organización. La sociedad y por tanto mi consumidor van a mejorar su percepción acerca de mi marca, van a querer participar de alguna manera en esa obra social tan necesaria. Va a aumentar el deseo de compra de mi cliente actual y potencial.

ESTRATEGIAS

Pensamiento generalizado actual.

Vender, vender, vender. Vender, vender, vender. Vender, vender, vender.

Pensamiento a conseguir.

Mejorando la estructura interna de mi organización, mis ventas van a aumentar por si solas.
Y claro, podríamos estar un buen rato así, pero eso ya os lo dejo a cada uno. Si queréis dejar un comentario, será muy bienvenido. El propósito de este pequeño post pienso ha quedado bien reflejado: hacer pensar a las personas sobre la visión que tenemos actualmente de cada cuestión analizada anteriormente y hacia dónde debe dirigirse ese pensamiento para estar más en consonancia con una gestión profesional y armonizada con el mercado real en el que habitamos hoy día.

Hasta la próxima y gracias por leer hasta aquí.

Seguimos.

La marca del empleador.

Cuando dentro de una compañía la creatividad que emana del área del marketing se alinea con la humanidad inherente a un Departamento de Recursos Humanos para retener o atraer a empleados presentes y futuros, asistimos al alumbramiento del fenómeno conocido como employer branding, que podemos traducir como “marca de empleador”.

Un indicador cualitativo que mide la percepción que un empleado o un candidato tiene de la empresa.

Y para hablar de employer branding, necesariamente nos vemos obligados a hablar de comunicación, aquello que se produce continuamente en la empresa, ya sea interna, gestionada por el departamento de RRHH o externa, reflejada en las acciones de marketing efectuadas por la empresa.

El employer branding puede ser total, caso en los que la firma comunica eficientemente dentro y fuera de la empresa las bondades de trabajar en la misma.

Por otra parte, puede ser parcial: Externo, si la corporación quiere dar buena imagen como lugar ideal para trabajar de cada al exterior o puede ser interno, si la empresa lo que pretende es retener a sus trabajadores más competentes.

Como curiosidad, me gustaría comentar que el employer branding parcial externo, puede ser usado de forma dolosa al darse en empresas con excesiva rotación de personas, que por lo general se corresponden con lugares poco deseables para trabajar. En definitiva, vender una serie de condiciones a los aspirantes, que luego se encuentran en las antípodas de la realidad. Esta lamentable práctica se produce casi siempre en el ámbito comercial, donde empresas vende humos, requieren estar en constante búsqueda para poder seguir funcionando. Pero bueno, está no es la finalidad de este artículo.

Volviendo al análisis del fenómeno del employer branding, podríamos cuestionarnos:

¿cómo trasladamos este concepto a la realidad empresarial? ¿Tiene sentido el employer branding para todas las empresas?

Tres palabras podrían guiarnos para resolver estas cuestiones:

1. Capacidad.
2. Compromiso.
3. Acción.

La capacidad para llevar a cabo políticas de employer branding dependerá del tamaño de la empresa y estará más presente generalmente en empresas en crecimiento y sin excesivos números rojos. Una empresa que no este en esta situación, no podrá afrontar a fondo estas políticas de employer branding. Mantener contentos a los empleados no es barato y para conseguir extender esa sensación al exterior, hay que hacerlo muy bien o gastar en campañas de marketing. Los costes fijos iniciales pueden llegar a ser prohibitivos para algunas arcas y los plazos de amortización de los mismos, excesivamente largos para ojos de algunos.

¿Compromiso? Bajo mi punto de vista, este es el principal obstáculo en la PYME española. Muchos de los actuales dueños que tenemos en España, siguen anclados en sistemas vetustos de gestión, que solo generan desmotivación constante. Fuera y dentro. Afortunadamente, en el actual escenario empresarial, noto que comienzan a vislumbrarse preocupaciones en este sentido. Esperemos que no sea un espejismo y recemos por el más vale tarde que nunca.

Acción, el motor del employer branding, convertir las palabras en hechos. Destrozar los modelos tradicionales y apostar por iniciativas novedosas. En este momento el departamento de RRHH gestiona eficazmente la comunicación interna de la empresa, haciendo partícipes a los empleados de la actual trayectoria de la compañía. Los logros de la empresa se tornan transparentes a los ojos de los miembros de la plantilla, generando un sentimiento de adhesión a la compañía. Por fin, los trabajadores se sienten útiles como elementos que suman en el proceso de generación de valor de la firma y además vislumbran objetivos internos de promoción, ya que se han confeccionado planes de carrera internos que hacen perder al empleado la sensación de estancamiento profesional. Motivan continuamente a su personal, reconociendo el trabajo bien hecho, aunque sólo sea con unas palabras hacia el trabajador en cuestión. Este hecho, que parece tan simple, a menudo no se efectúa nunca ni con la suficiente regularidad para impactar adecuadamente en la mente del empleado, generándola dañina desmotivación en este último.

De repente y en total consonancia con los valores que se transmiten internamente en la compañía, el Departamento de Marketing despliega sus velas y es zaleado por un renovado deseo de transmitir hacia fuera, el fresco clima laboral que se inhala a diario en la firma y los valores que la marca trata de inyectar en la sociedad.

img_1684

Ejemplo gráfico en la empresa malagueña Sanamar Alimentación.

La marca se humaniza y gana conciencia. Muestra a través de sus canales de comunicación sus preocupaciones por mejorar el bienestar social y el medio ambiente. Participa en acciones benéficas y hace sostenible su proceso de generación de valor.

En este entorno y a modo de ejemplo, una empresa hotelera se torna como la elegida por el cliente porque más que publicitar las comodidades de sus habitaciones, comunica hacia el exterior la “batalla” diaria que soporta por hacer más ecológica su actividad. Sí, habló de Fuerte Hoteles.

De pronto, las entidades bancarias, destinan importantes cantidades de sus presupuestos a la lucha contra la pobreza en el tercer mundo. La poca humanidad que puede transmitirnos una marca de este sector se difumina aunque sea momentáneamente en nuestro cerebro.

Para medir y dar a conocer qué empresas practican estas políticas de employer branding adecuadamente, existe un proceso de certificación de empresas a nivel mundial, llamado Top Employers, que sólo las compañías con Departamentos de Recursos Humanos bien estructurados y funcionales están en condiciones de superar. Haber realizado una correcta planificación de la plantilla, tener una estrategia para gestionar el talento, vigilar el aprendizaje y desarrollo, la gestión del desempeño, el desarrollo del liderazgo, planificar los planes de carrera y el proceso de sucesión y otros tantos, son los requisitos para acceder a este distintivo.

A pesar de que los requerimientos son bastante exigentes, 73 empresas se han certificado como Top Employers en este año 2016, un 16% más que en 2015.

Podemos verlas aquí.

Como conclusión final me gustaría resaltar que pienso que cuestiones tan tradicionalmente olvidadas en muchas empresas como el employer branding, son cada vez aspectos más tenidos en cuenta dentro de las estrategias de las organizaciones. Los mejores y más talentosos empleados y candidatos, cada vez tienen un mayor acceso a la información, ganando poder a la hora de elegir dónde trabajar y está claro que van a apostar por aquellas empresas sensibles en aquellas materias.

¿Qué vas a hacer tú?

 

¿CÓMO CRECEN LAS EMPRESAS?

Crecer, desarrollarse como grupo empresarial, absorber otras compañías, ser absorbidos por un gran grupo inversor, crear nuevos productos, vender más, ganar más con cada venta, etc.

Si no existiesen personas con estas preocupaciones, nuestra economía difícilmente mantendría el pulso con las de otros países más avanzados. Tranquilos, en España existen también esas personas quienes, bien por necesidad o bien por ambición, no paran de darle vueltas a todo lo que le rodea para tratar de rentabilizar al máximo, todo lo invertido y a su vez, reinvertirlo en la compañía para generar crecimiento.

También existen otros modelos de negocios basados en la descapitalización continua a costa de los trabajadores, pero de esos, no vamos a hablar hoy.

Bien, supongamos que estamos ante una compañía que ha identificado claramente su intención de crecer. Cuenta con suficientes recursos económico-financieros y además, sus accionistas o propietarios, han decidido apostar por el crecimiento. Son personas inconformistas, ambiciosas, muy solidarias (nunca olvidaron la misión social que tienen como empleadores) que apuestan por el crecimiento como herramienta para combatir las posibles rachas negativas que pudieran estar a la vuelta de la esquina. Eligen crecer y evolucionar como mecanismo de supervivencia.

Personalmente me parece acertado: extrapolado a un cuento, serían la puñetera hormiguita que aunque tiene la despensa hasta las trancas, no para de trabajar para evitar percances y combatir posibles desviaciones futuras en su recolección de alimentos.

Bajo el punto de vista de la empresa, cabría preguntarse:

¿Cómo se crece? ¿Por dónde puedo empezar mi estrategia de crecimiento? ¿Me voy con mi producto a otro lugar? ¿Puedo adentrarme en otros mercados sin salir de mi país?

Para responder a esta infinidad de preguntas, de las que sólo hemos querido reflejar una muestra, nació en 1918 el matemático y economista Igor Ansoff, quien allá por 1957 creó un método bastante intuitivo para ayudar a los empresarios con ganas de crecer, a elegir el camino correcto.

Para ello, diseñó la matriz de Ansoff representada esquemáticamente de la siguiente manera:

image

Por un lado, tenemos los productos (o servicios, si la empresa es del sector terciario) y por otra parte, disponemos de los mercados donde vamos a ver el lugar donde estamos vendiendo ahora y el lugar donde querríamos vender en un futuro. En los mercados, el lugar no tiene porque hacer referencia a una ubicación geográfica, un nuevo mercado puede tratarse de una nueva forma de vender.

A) Estrategia de Penetración de mercados.

La más común. En este caso apostamos por seguir operando en nuestro mercado habitual y además, lo que vendemos son nuestros productos de toda la vida, estamos asumiendo pocos riesgos, debido a la falta de incertidumbre, el peor enemigo de un empresario. En esta estrategia estamos tratando de generar más ventas entre nuestros clientes, implementando un sistema de ventas cruzadas, por ejemplo. También, cuando penetramos en un mercado estamos poniendo nuestra diana en buscar clientes futuros, mediante técnicas de promoción y publicidad de nuestros productos y servicios. También estamos penetrando cuando nuestra estrategia consiste en mejorar la imagen y los procesos de nuestra compañía, con estas acciones se atraerán nuevos clientes y se pondrán barreras a la salida de los clientes que ya tenemos.

Ejemplo: En el año 2016, Sanamar Alimentación una histórica empresa del tejido empresarial malagueño, apuesta por una estrategia de penetración en el mercado mediante dos acciones:

1- cambio de nombre e imagen corporativa.
2- primera inversión en publicidad de sus 37 años de historia.

B) Estrategia de desarrollo de nuevos mercados.

En este caso, la empresa desea mantener sus mismos productos, pero quiere llevarlos a nuevos mercados: geográficos, otros segmentos de la población u otros canales de venta.

Podríamos ver un ejemplo muy claro en la empresa DIA, que progresivamente fue expandiéndose físicamente por todo el continente. Hace poco que desarrolló su línea Gourmet, para dirigirse al segmento más sibarita de su clientela y por último, acaba de estrenar el canal de venta on-line. Ya no hay que volver del súper cargado de bolsas, te las llevan a tu casa.

Sin lugar a dudas, están desarrollando nuevos mercados.

C) Estrategia de Desarrollo de Nuevos Productos.

Se da este tipo de estrategia de crecimiento empresarial cuando sin abandonar los mercados actuales, las empresas invierten en I+D con el objetivo de desarrollar productos que satisfagan las nuevas necesidades que van surgiendo entre los consumidores.

Ejemplo: Renault desarrolló un nuevo producto con respecto a los suyos propios, cuando sacó al mercado un coche eléctrico que satisfacía las necesidades de contaminar menos y de ahorrar más en combustible. En este ejemplo de desarrollo de producto, vemos como son varios los ganadores de este proceso innovador: el medio ambiente se ve menos afectado por el uso de estos vehículos y el propio consumidor espera un ahorro en su gasto anual en combustible.

D) Estrategia de Diversificación.

Ninguna empresa debe acometer esta estrategia sin haber agotado antes las tres anteriores. En este escenario reina la incertidumbre puesto que desconocemos el producto y también el lugar o la manera de venderlo. A priori, estamos vendidos, nunca mejor dicho.

La diversificación puede ser concéntrica, horizontal y conglomerada.

Hablamos de diversificación concéntrica cuando la estrategia es adicionar nuevos productos relacionados con la actividad para dirigirlos a un nuevo mercado y así aprovecharse de las sinergias. Se suele dar en sectores de bajo crecimiento o crecimiento estancado.

Ejemplo: Sonoco, fabricante de paquetería industrial, apostó por fabricar paquetes de poco volumen para consumidor final.

La diversificación es horizontal cuando no hay relación alguna entre el nuevo producto y el actual.
Ejemplo: Vivimos un caso de diversificación horizontal cuando Sony, adquirió Columbia Pictures Entertainment Company. Una empresa de tecnología expandiéndose en el mundo del espectáculo.

Por último, hablamos de diversificación conglomerada cuando se innova en todo: en producto y en mercado.

Ejemplo: El gigante General Electric, posee más tarjetas de crédito que American Express y tiene más aviones que American Airlanes.

Bestial ¿no?

En definitiva, la matriz nos ayuda visualmente y de una forma rápida, a ver las vías o las estrategias de crecimiento que tienen las empresas.

¿Conocéis algún caso más?

Os animo a contarlo en los comentarios de este pequeño artículo.