¿CÓMO CRECEN LAS EMPRESAS?

Crecer, desarrollarse como grupo empresarial, absorber otras compañías, ser absorbidos por un gran grupo inversor, crear nuevos productos, vender más, ganar más con cada venta, etc.

Si no existiesen personas con estas preocupaciones, nuestra economía difícilmente mantendría el pulso con las de otros países más avanzados. Tranquilos, en España existen también esas personas quienes, bien por necesidad o bien por ambición, no paran de darle vueltas a todo lo que le rodea para tratar de rentabilizar al máximo, todo lo invertido y a su vez, reinvertirlo en la compañía para generar crecimiento.

También existen otros modelos de negocios basados en la descapitalización continua a costa de los trabajadores, pero de esos, no vamos a hablar hoy.

Bien, supongamos que estamos ante una compañía que ha identificado claramente su intención de crecer. Cuenta con suficientes recursos económico-financieros y además, sus accionistas o propietarios, han decidido apostar por el crecimiento. Son personas inconformistas, ambiciosas, muy solidarias (nunca olvidaron la misión social que tienen como empleadores) que apuestan por el crecimiento como herramienta para combatir las posibles rachas negativas que pudieran estar a la vuelta de la esquina. Eligen crecer y evolucionar como mecanismo de supervivencia.

Personalmente me parece acertado: extrapolado a un cuento, serían la puñetera hormiguita que aunque tiene la despensa hasta las trancas, no para de trabajar para evitar percances y combatir posibles desviaciones futuras en su recolección de alimentos.

Bajo el punto de vista de la empresa, cabría preguntarse:

¿Cómo se crece? ¿Por dónde puedo empezar mi estrategia de crecimiento? ¿Me voy con mi producto a otro lugar? ¿Puedo adentrarme en otros mercados sin salir de mi país?

Para responder a esta infinidad de preguntas, de las que sólo hemos querido reflejar una muestra, nació en 1918 el matemático y economista Igor Ansoff, quien allá por 1957 creó un método bastante intuitivo para ayudar a los empresarios con ganas de crecer, a elegir el camino correcto.

Para ello, diseñó la matriz de Ansoff representada esquemáticamente de la siguiente manera:

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Por un lado, tenemos los productos (o servicios, si la empresa es del sector terciario) y por otra parte, disponemos de los mercados donde vamos a ver el lugar donde estamos vendiendo ahora y el lugar donde querríamos vender en un futuro. En los mercados, el lugar no tiene porque hacer referencia a una ubicación geográfica, un nuevo mercado puede tratarse de una nueva forma de vender.

A) Estrategia de Penetración de mercados.

La más común. En este caso apostamos por seguir operando en nuestro mercado habitual y además, lo que vendemos son nuestros productos de toda la vida, estamos asumiendo pocos riesgos, debido a la falta de incertidumbre, el peor enemigo de un empresario. En esta estrategia estamos tratando de generar más ventas entre nuestros clientes, implementando un sistema de ventas cruzadas, por ejemplo. También, cuando penetramos en un mercado estamos poniendo nuestra diana en buscar clientes futuros, mediante técnicas de promoción y publicidad de nuestros productos y servicios. También estamos penetrando cuando nuestra estrategia consiste en mejorar la imagen y los procesos de nuestra compañía, con estas acciones se atraerán nuevos clientes y se pondrán barreras a la salida de los clientes que ya tenemos.

Ejemplo: En el año 2016, Sanamar Alimentación una histórica empresa del tejido empresarial malagueño, apuesta por una estrategia de penetración en el mercado mediante dos acciones:

1- cambio de nombre e imagen corporativa.
2- primera inversión en publicidad de sus 37 años de historia.

B) Estrategia de desarrollo de nuevos mercados.

En este caso, la empresa desea mantener sus mismos productos, pero quiere llevarlos a nuevos mercados: geográficos, otros segmentos de la población u otros canales de venta.

Podríamos ver un ejemplo muy claro en la empresa DIA, que progresivamente fue expandiéndose físicamente por todo el continente. Hace poco que desarrolló su línea Gourmet, para dirigirse al segmento más sibarita de su clientela y por último, acaba de estrenar el canal de venta on-line. Ya no hay que volver del súper cargado de bolsas, te las llevan a tu casa.

Sin lugar a dudas, están desarrollando nuevos mercados.

C) Estrategia de Desarrollo de Nuevos Productos.

Se da este tipo de estrategia de crecimiento empresarial cuando sin abandonar los mercados actuales, las empresas invierten en I+D con el objetivo de desarrollar productos que satisfagan las nuevas necesidades que van surgiendo entre los consumidores.

Ejemplo: Renault desarrolló un nuevo producto con respecto a los suyos propios, cuando sacó al mercado un coche eléctrico que satisfacía las necesidades de contaminar menos y de ahorrar más en combustible. En este ejemplo de desarrollo de producto, vemos como son varios los ganadores de este proceso innovador: el medio ambiente se ve menos afectado por el uso de estos vehículos y el propio consumidor espera un ahorro en su gasto anual en combustible.

D) Estrategia de Diversificación.

Ninguna empresa debe acometer esta estrategia sin haber agotado antes las tres anteriores. En este escenario reina la incertidumbre puesto que desconocemos el producto y también el lugar o la manera de venderlo. A priori, estamos vendidos, nunca mejor dicho.

La diversificación puede ser concéntrica, horizontal y conglomerada.

Hablamos de diversificación concéntrica cuando la estrategia es adicionar nuevos productos relacionados con la actividad para dirigirlos a un nuevo mercado y así aprovecharse de las sinergias. Se suele dar en sectores de bajo crecimiento o crecimiento estancado.

Ejemplo: Sonoco, fabricante de paquetería industrial, apostó por fabricar paquetes de poco volumen para consumidor final.

La diversificación es horizontal cuando no hay relación alguna entre el nuevo producto y el actual.
Ejemplo: Vivimos un caso de diversificación horizontal cuando Sony, adquirió Columbia Pictures Entertainment Company. Una empresa de tecnología expandiéndose en el mundo del espectáculo.

Por último, hablamos de diversificación conglomerada cuando se innova en todo: en producto y en mercado.

Ejemplo: El gigante General Electric, posee más tarjetas de crédito que American Express y tiene más aviones que American Airlanes.

Bestial ¿no?

En definitiva, la matriz nos ayuda visualmente y de una forma rápida, a ver las vías o las estrategias de crecimiento que tienen las empresas.

¿Conocéis algún caso más?

Os animo a contarlo en los comentarios de este pequeño artículo.

LA MERMA: FÍSICA Y MORAL.

Aquello que se pierde, suele decirse que merma. En el ámbito del trabajo, la merma esta normalmente muy relacionada con los sistemas de producción, distribución y venta. Para la producción, la merma se podría definir como la pérdida voluntaria o involuntaria que se produce en la cantidad de factor productivo , como consecuencia de su sometimiento al proceso de transformación.

Veamos un ejemplo muy claro en una fábrica de mesas. En cada corte que se produce por el hecho de usar la sierra para cortar los tablones, estamos generando involuntariamente una pequeña pero continuada pérdida de materia prima. Podemos apreciar está pérdida al mirar hacia abajo en la zona de corte, y observar que todo el suelo está lleno de serrín. El tablón inicial que habíamos usado y que pesaba 12 Kg, ha experimentado una pérdida de peso fruto de su incorporación al proceso productivo.

En realidad, el hecho es voluntario, está claro. Si no cortásemos con la sierra, no tendríamos serrín ni por lo tanto, mesa. Pero para referirnos a este tipo de merma, hemos dicho anteriormente que se trataba de una merma involuntaria y es que vamos a llamarla así porque, dado el nivel de tecnología actual, no existe otra combinación de factores productivos (capital y trabajo) que nos proporcione una mesa, sin aminorar la madera y convertirla en serrín.

Si la sierra que usásemos, tuviese un mantenimiento insuficiente, contaría con una serie de dientes desgastados por el uso. El operario, debería hacer más fuerza para realizar el corte, ocasionando un corte más imperfecto y una cantidad más elevada de serrín. Dado el mal estado de los dientes de la sierra, hemos tenido que retocar el corte inicial y repasarlo dos veces para obtener el mismo acabado que se obtiene al realizar el proceso con una herramienta en buen estado.

Podríamos llamar a este tipo de merma, voluntaria o negligente. Una mejor gestión y control del proceso, habría evitado parcialmente la aparición de esta merma.
En ocasiones, la merma de la materia prima se produce fuera del proceso productivo. Veamos cuándo se produce antes:

Pensemos en una fabrica de perfumes y lamentémonos: cada vez que el operario abre el tanque en el que guarda el alcohol para retirar la cantidad que le demanda un determinado proceso, se produce al instante una evaporación, que no siendo considerable individualmente, si lo será cuando se analice el proceso durante uno o varios años.

Ahora, veamos cuando la merma, se produce después del proceso de producción. Aquí van algunos casos:

La caducidad o el vencimiento: este tipo de merma se produce durante la estancia del producto en la superficie donde va a ser vendido. Está estrechamente relacionada con la habilidad del empresario individual o del departamento de compras de las empresas. Si no se calcula con meticulosidad, el volumen de compras óptimo, nos encontraremos en muchas ocasiones con el fenómeno de la caducidad, en ocasiones visible y patente mediante la observación de la pérdida de aspecto y aroma del producto. Sin embargo, ¿No os ha dado alguna vez la sensación de que estáis tirando a la basura algo caducado cuyo aspecto y aroma no presenta diferencias con respecto al momento de la compra? A mí me ha pasado infinidad de veces. Es más, en ocasiones la etiqueta no ha sido capaz de convencerme y por consiguiente he consumido algún que otro producto vencido por varios días. Sigo vivo.

Las roturas son otro tipo de mermas y generalmente, están muy relacionadas con el nivel de exposición al público de nuestro producto, con las habilidades del profesional que las manipula, etc. La mala estiba de productos de los lugares de almacenamiento y el traslado de la mercancía a los distintos puntos de venta, desde el proveedor o desde los centros de distribución, son otras de las causas por las que se produce este fenómeno.

MERMA = STOCK TEÓRICO – STOCK FÍSICO

Tras mostrar esta sencilla fórmula, para la percepción clara del concepto de merma, sigamos viendo las causas determinantes de la aparición de las mermas.

Sin lugar a dudas, el robo es otra, y en muchas ocasiones, el tipo de merma que más porcentaje representa sobre la merma total. Puede ser detectado o no detectado. El robo detectado se da cuando a posteriori de que se produzca, la empresa ha detectado y visto, como se producía el mismo, por lo general, a través de una cámara de seguridad.

También podemos hablar de robo detectado cuando nos encontramos con packaging, sin el producto o sin alguno de sus complementos. Cuando existe robo y no se producen ninguno de los hechos anteriores, hablaremos de robo no detectado. El robo no detectado puede ser imputable al cliente, al trabajador o en el peor de los casos, a la combinación de ambos agentes.

Dentro del concepto físico de merma y para terminar con él, deberíamos nombrar los errores administrativos, como otra de las posibles fuentes de merma. Errores en el traspaso de datos, en el traspaso de mercancías entre distintos centros de trabajo y en el conteo físico del stock, originan importantes pérdidas a la compañía.

La merma es algo que tenemos que soportar. Algunos economistas dicen que no existe el concepto de merma cero, por tanto, vigilar la merma muy de cerca se convierte en piedra angular de la rentabilidad de cualquier negocio.

Después de analizar estos aspectos tangibles del concepto de merma, quiero pasar a tratar de ver si el concepto o el fenómeno de la merma, puede darse dentro de la empresa en el plano psicológico o moral.

¿Existe la merma moral? ¿Cohabitan en la compañía factores psicológicos y sociológicos susceptibles de producir pérdidas en el balance? ¿Es importante vigilarlos? ¿Es costumbre generalizada tenerlos en cuenta?

Por la propia naturaleza de las empresas, las personas son el eje de las compañías y entre ellas, se producen infinitas relaciones que sin lugar a dudas, originan el fenómeno de la merma moral.

Cuatro son los principales factores que pueden ser fuente de generación de merma moral en el ámbito del trabajo y que hoy analizo:

El mobbing: Del inglés, asediar, se produce cuando existe una conducta humana en la empresa, destinada a producir miedo, terror, desprecio o desánimo en un trabajador desde otro trabajador o grupo de trabajadores. Puede darse a nivel horizontal, ascendente o descendente. Es mobbing horizontal el que se produce entre trabajadores del mismo rango. Cuando va desde un superior hacia un subordinado se define como descendente y se le llama mobbing ascendente cuando es el subordinado, el que acosa a su superior. El fenómeno también se conoce con el término “Acoso Laboral”.

El burnout, es un término tomado del inglés y se refiere a aquellos casos en los que el trabajador está viendo mermado su rendimiento por una causa generada por el mismo. Comúnmente lo llamaríamos “estar quemado”. El burnout no debe confundirse con el mobbing, pero si tienen en común que son causas generadoras de merma moral en la compañía.

El estrés: Ocasionado por una elevada y excesivamente continuada carga de trabajo, puede ocasionar a medio-largo plazo una merma brusca e inesperada en el rendimiento o en la productividad de los trabajadores.

La falta de formación: origina mermas morales en la plantilla cuando debido a su ausencia, el subordinado es incapaz de comprender la misión y visión empresarial produciéndose una brecha entre las maneras de comprender el crecimiento. Cuando hay una falta de formación severa en los superiores, se produce merma moral en los subordinados más cualificados, que ven frenado su potencial de crecimiento. Los jefes necesitan más tiempo o recursos para analizar la viabilidad de los proyectos potenciales creadores de nuevo valor.

Como conclusión final y después de haber dado a conocer la importancia de este tipo de merma, quedaría concluir con que debe ser importante y urgente obligación de los directivos o del departamento de Recursos Humanos de las empresas, vigilar estos cuatro fenómenos para no disparar los índices de absentismo, que a la larga, van a lastrar vigorosamente el resultado de las empresas, su crecimiento y su competitividad a nivel internacional.

Acabemos con la merma moral.