AHOGADOS Y PERDIDOS EN LOS CANALES.

Hola queridos lectores, en mi búsqueda casi diaria de temas que puedan resultar interesantes, he decidido que hoy toca hablar de la comunicación en el campo de la empresa.

Podríamos clasificar la comunicación de una empresa, según el destino de la información o de los flujos de información. Así pues tendríamos dos grandes bloques:
1- Comunicación interna

Es la que se produce dentro de las empresas, entre sus empleados o entre la propiedad y sus empleados.
2- Comunicación externa.

Se origina cuando la empresa quiere transmitir una información o un mensaje al exterior.

Una vez distinguidos los dos grandes bloques, pasaremos a desarrollar de una manera sencilla y apoyada en ejemplos que faciliten su comprensión, el bloque de la comunicación interna,

Examinaremos los canales que existen para comunicarnos dentro de la empresa.

La masificación de canales en la comunicación interna.

¿Qué es un canal de comunicación?

Un canal de comunicación es el medio o vehículo mediante el cual se propaga la información.
Si nos trasladásemos unos siglos atrás, veríamos que en los albores de la empresa, no existían más medios que las palabras de los empresarios a sus trabajadores. Podríamos viajar en el pasado y trasladarnos a cualquier explotación agrícola del feudalismo, para comprobar que el único medio que tenían los trabajadores para comunicarse entre sí, era la comunicación directa, verbal ó escrita, aunque ya sabemos que en aquellos tiempos, las bajas e irrisorias tasas de alfabetización, jugaban en contra de esta última.

La inmensa mayoría de lo que se quería comunicar, se hacía a viva voz, sin un soporte físico. En pocos casos, se usaba el papel para transmitir tareas o directrices a los trabajadores desde la propiedad. En sentido inverso, ya ni hablamos. Este canal de comunicación tenía como principal ventaja su bajo coste y como incómodo inconveniente, la mencionada anteriormente, inexistencia de soporte físico, hecho que conseguía que la información se distorsionase de manera brutal y con ello comenzaba la generación de ineficiencias en los procesos.

“Hay que sembrar un tercio del latifundio (terreno) de patatas, otro tercio de maíz y el tercer tercio, dejarlo en barbecho” (Barbecho: dejar la tierra sin sembrar un tiempo para que se regenere su aportación mineral)

El rostro del patrón se volvió hostil al ver los dos tercios de su tierra, sembrados de patatas y el resto, en barbecho. Y es que, aquel día en el que el exigente señor feudal, estaba comunicando la tarea a su trabajador, éste, tenía la mente completamente obstruida e invadida por la preocupación de tener al menor de sus vástagos, atravesando una extraña enfermedad.

Pronto, y ante las debilidades de los canales verbales, se implantó la comunicación escrita. Con ella, se aminoraba el problema de la pérdida o de la desvirtuación de la información. Pero bueno, dejémonos de explotaciones feudales, que estamos ya en el siglo XXI y analicemos la realidad actual que viven las compañías.

QCon la invasión de las TICs (Tecnologías de la información y comunicación) los canales de comunicación aumentaron en progresión geométrica y se anexionaron suave y progresivamente con los insustituibles canales tradicionales.

La comunicación escrita desembocó en el correo postal, los gritos del jefe, se transformaron en un icono sulfurado de whatsapp, el de la cara roja. 😡

La carta y el sobre de toda la vida, fue aplastada por el correo electrónico.

Los recaderos dejaron paso al teléfono.

Aquél teléfono, donde metíamos y girábamos el dedo, número a número, fue aniquilado por el inalámbrico,  predecesor de los terminales de telefonía móvil tradicionales, a su vez, progenitores del control por voz. Por último, la mensajería instantánea (Como el recientemente fallecido Messenger o el actual y muy vivo whatsapp) irrumpió abaratando costes en las empresas y apartó bruscamente a otros vetustos canales.

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En sus comienzos, todos estos canales de comunicación (terminales móviles, ordenadores, teléfonos fijos) vivían todos en un pueblo llamado oficina, pero cada uno en su casa. Con el tiempo, se agruparon todos en nuestro teléfono móvil o tablet.

Una vez que tenemos claro lo de la multiplicación experimentada de los canales de comunicación, vamos a pasar a analizar cómo es y cómo debiera ser su uso dentro de las empresas en aras de hacer fluir la información lo más eficientemente posible. También veremos las problemáticas derivadas de no elegir el canal más adecuado a la hora de transmitir un tipo de información en particular.
Hay que elegir el canal adecuado para cada tipología de información: Información urgente, confidencial, muy confidencial, importante, información correctiva, agradecimientos, información relativa al quehacer diario, información excepcional…
¿Se hace esto? ¿Cómo se hace esto?
Lamentablemente, en nuestra realidad empresarial actual, son pocas las empresas qué tienen bien definido el uso de sus canales de información y ante la multitud de canales disponibles, se enredan entre ellos, usándolos todos indistinta y aleatoriamente, logrando un caos en los flujos de información, que no genera más que ineficiencias.

Podríamos organizar todo esto y mejorar la imagen que proyectamos ante nuestros empleados simplemente aplicando el sentido común en vías de estandarizar lo máximo posible, el canal apropiado para cada tipo de información.

Pongamos algunos ejemplos:

Si quiero comunicar algo que no es importante, pero que sí es urgente, no tendría sentido usar el correo electrónico, cuya revisión se hace cada cierto tiempo. Usaríamos en este caso, el teléfono o algún sistema de mensajería instantánea, cuyos intervalos de revisión, son mucho menores.
Si quiero transmitir un mensaje de vital importancia pero que no corre prisa, usaré medios escritos, en los cuales, el soporte físico o virtual, no juegue en contra de la alteración o modificación de la información, el tesoro más preciado en toda empresa que se precie.
He visto casos en los que se usa el canal de mensajería instantánea whatsapp, en su funcionalidad de grupos, para recriminar una conducta individual. Si piensas que es una opción válida, ponte en la piel del trabajador al que has ridiculizado delante de todos. Unas palabras en una reunión presencial o virtual privada, hubiese proporcionado menos ineficiencia motivacional.

Los carteles también son un canal de comunicación. Cuando escribimos algo, y lo pegamos en la pared de nuestro centro de trabajo, estamos haciendo fluir la información. Toda persona que pasa y lo lee, se convierte en receptor de información ipso-facto. Ahora bien, ¿No pensáis que en el 95% de los casos, se usan con fines de advertir sobre algo que no debe hacerse ?

No tirar papeles al W.C.
Mantenga limpia las estancias.
Se ruega silencio.

Ya es hora que la PYME española, en un ejercicio de Benchmarking, copie algo de sus vecinos desarrollados y comparta la información numérica de esos cuantiosos beneficios obtenidos en el tablón de anuncios de su organización. Si ya lo hace acompañado de un “gracias” o de un “Sin vosotros no hubiera sido posible” me tiraría cual fiel creyente a lamerle los pies al gerente que implemente este tipo de acciones en su empresa.
Bueno amigos, ejemplos hay miles, pero pienso que con estos anteriores habéis debido comprender y alcanzar el objetivo para el cual he escrito este post.
Hoy me he comunicado por escrito, pero os puedo asegurar que día a día, trato de elegir siempre el mejor canal en función de la información que quiera transmitir.
¡LA INFORMACIÓN ES ORO, CUÍDALA COMO ES DEBIDO!

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S.O.S. – tenibilidad.

Hace más de una década, cuando yo era un jovenzuelo completamente ajeno al mundo empresarial, sonaba en España un grupo musical llamado “El último de la fila”.

El nombre de este grupo musical, es lo primero que se me ha venido a la cabeza hoy cuando he decidido abordar el tema de la sostenibilidad en las empresas.

¿Qué es la sostenibilidad en una empresa?

Formalmente, no hablamos de sostenibilidad, sino de Responsabilidad Social Empresarial (RSE), para referirnos a aquellas actuaciones que hacen las empresas con el fin de compaginar su crecimiento en competitividad con el desarrollo social y medioambiental.

Oye…¡este rollo apesta a gastos supérfluos! Pongo la mano en el más estuoso fuego que nos podamos encontrar y afirmo con la cabeza erguida, que es este,el pensamiento que recorre la mente de cualquier empresario medio español, cuando se le propone alguna medida relacionada con este aspecto.

Gasto, gasto, gasto…esto de la RSE suena a gasto, inversión. Tal y como está el panorama empresarial con las cuentas de resultados en rojo, las deudas y compromisos de pago azotando con virulencia el tejido de nuestras Pymes , no tenemos tiempo para estas actuaciones freakys.

Os voy a contar una anécdota curiosa en este campo de la Responsabilidad Social empresarial.
Como ya supongo que imagináis, a mí, si me preocupaba implementar este tema en la compañía para la que trabajo en la actualidad. Poniéndome manos a la obra, y tras investigar un poco por las RRSS profesionales, me puse en contacto con una empresa para que me explicara por encima cómo se implementaban estas actuaciones en materia de sostenibilidad.

“Nosotros trabajamos más con mercados exteriores, son pocas los empresas españolas que se interesan por estos temas”

¡Ooooooooooolé toro!

Y es que la mayoría de empresas españolas, pasan olímpicamente de este tema por el simple hecho de que son completamente inconscientes, de que medidas de este tipo pueden suponer ahorros importantes de costes e incluso ingresos, ya sean estos, provenientes de la gestión de eficaz de residuos o provenientes de subvenciones recibidas, que aunque escondidas, existen en los organismos públicos con los que contamos en este país.

¿Qué beneficios o ventajas podremos conseguir?

La primera es clara, evitar sanciones por incorrectas actuaciones medioambientales. También podríamos hablar de que podríamos encontrar nuevos nichos de mercado. Muchas empresas están obteniendo beneficios derivados de la gestión eficaz de sus residuos. Se han dado cuenta de que lo que antes tiraban, o incluso lo que antes pagaban porque se les retiraran estos desperdicios, se ha convertido en una potencial fuente de ingresos. Han descubierto que existen otras empresas, que pagan por ellos. Los residuos de una empresa, son ahora la materia prima principal de otra.

En mi sector y en la empresa para la que trabajo, llevábamos muchos años tirando las vejigas de la rosada. No sabíamos que para ciertas empresas de cosméticos, ese asqueroso trocito de tripa, era el principal ingrediente. Desde que investigamos un poco en el tema, obtenemos ingresos cuantificados en miles de euros.

También, para hacer negocios con el exterior, generalmente más desarrollado que España, nos van a exigir cuestiones en materia de RSE. Si no las tenemos correctamente implantadas, estaremos en fuera de juego a la hora de aprovechar ese nicho de mercado derivado del comercio exterior.

La tercera y última gran ventaja que quiero mencionar es la obtención de Sellos de calidad ambiental y RSE. Prestigio y mejora de imagen en estado puro para nuestra compañía.

Hemos hablado antes de ahorro de costes y de generación de ingresos. La generación de estos ingresos la hemos visto con el ejemplo de la venta de residuos que antes tirábamos a lo más abisal de nuestros contenedores. El ahorro de costes en este campo, aparece súbitamente cuando analizamos el consumo de energía eléctrica, agua u otros suministros. Tras realizar estudios relacionados con este ámbito, podremos descubrir toda la energía que “se escapa” sin que nos demos cuenta por las rendijas de nuestra empresa. Poner medios para subsanar estas fugas, no nos generará otra cosa que ahorro. El que no quiera verlo es ciego. La utilización de energías renovables, también nos permitirá ahorrar, sustituyendo las fuentes tradicionales energéticas por otras, más comprometidas con el medio ambiente, y además, más baratas.

Que sí, que ya sé que algunas de estas instalaciones suponen una importante inversión inicial. Pero joder, no vivimos sólo en el corto plazo. Vamos al menos a analizar en cuantos años amortizaríamos inversiones de esta índole y vamos a ponerlas en marcha ya.

Invertir en activos poco rentables a corto y nada rentables a largo plazo, lo hacemos todos los días: Edificios, flota, maquinaria, etc. Invertir en cosas tan rentables a largo plazo como la sostenibilidad, es una quimera a día de hoy en España.

A los que ya me conocéis, no os resultará extraño que me ponga a hablar de personas. En materia de RSE, la concienciación del personal para que aprenda a ahorrar costes con sus prácticas cotidianas, debe ser piedra angular cuando se pretende instaurar esta filosofía de sostenibilidad en las empresas.

Concienciar a los empleados mediante divertidas dinámicas de grupo, son herramientas que están utilizando y ofreciendo empresas como BIOTZGROUP, que además posibilitan el acceso a la sostenibilidad de una manera progresiva, económica, adaptada a la realidad financiera de la empresa y lo que más me gusta, rápida y ágil.

Han pasado ya catorce años desde que la Comisión Europea, nos enseñase su Libro verde para fomentar la Responsabilidad Social de las empresas y aquí sólo un pequeño porcentaje de las compañías fomentan estas prácticas. Para salvar el culo y huir de sanciones administrativas, todos nos apretamos los machos en España.

Como fuente generadora de ahorro y de ganancia de competitividad, estamos a años luz de otros países y avanzamos como en casi todo. Como siempre, llegaremos a la meta. Sí, llegaremos, pero tarde y mal.

No pasa nada, todos los políticos nos dicen que estamos saliendo de la crisis y que estamos mejorando nuestro tejido empresarial.

No creáis lo que vean vuestros ojos, mejor creed lo que os cuentan en la tele.

Total, si en mi ciudad, Málaga, ayer “celebramos” que el paro había bajado del 30%

Acaso y valga la redundancia , ¿me va a sorprender que se sorprendan de que una empresa española vaya a apostar por temas de RSE?

Rotundamente, NO.

Nosotros vamos a mejorar en esto…¿Vosotros?

Un abrazo sostenible para todos mis lectores.

🙂

VIENE CHINA Y NOS ARRUINA…¿SEGURO?

Dicen desde tiempos remotos aquello de “poderoso caballero es Don Dinero” y la verdad es que es difícil rebatir ese célebre refrán. Ese dinero que gobierna la felicidad de las personas, que mueve el sistema y además, nunca lo hace sin dejar rastro. Es más peligroso que la dinamita pero pocos lo saben. Con él, podemos comprar cosas tan abstractas como la verdad de una persona. Con él, podemos investigar y desarrollar los procesos de una empresa. Con él, podemos ser los más felices del mundo y su vez, arruinar nuestras vidas y la de los que nos rodean.

Si los korenanos, tenían y tienen acongojado al mundo con su completa y reluciente colección de Uranio empobrecido, nuestros amigos los chinos tenían un arma escondida que poco a poco ha ido perdiendo lustre. El arma de China se llamaba Exportaciones y no explota ni destruye físicamente, al menos no de forma directa.

Las exportaciones, que en 2008 representaban un 40 % del PIB chino se lucían por casi todos los países del mundo desarrollado. Conceptualicemos PIB como la valoración de la producción de bienes y servicios una vez descontados los recursos que hemos utilizado para conseguir dicha producción. Es cómo si alguien le pusiese precio a todo lo que produce un país. 

Las exportaciones de sus mugrientos productos, que tanto daño han hecho a las economías locales pero que hoy por hoy, infectan los hogares de medio mundo, estaban bajando aceleradamente debido a que otros países asiáticos como Tailandia, Indonesia o Singapur estaban ganando competitividad devaluando sus monedas como descosidos. Los últimos datos la sitúan en el 25%. Han perdido un 15% de protagonismo desde el año 2008. Pues nada, a jugar con el dinero.

No quiero avanzar si alguno de mis lectores se ha perdido…Estos países, al devaluar su moneda con respecto al dólar, hicieron que sus productos fuesen más baratos y atractivos para el resto del mundo, lo que aumentó las exportaciones de éstos, en detrimento de las chinas.

Pues bien, China, al ver que esas devaluaciones de sus vecinos no frenaban, decidió el pasado once de agosto de 2015, hacer lo propio. Lo que hizo fue romper la hebilla del cinturón que unía con descomunal fuerza, la evolución de su moneda con la  del dólar. Ese mecanismo de control no permitía que la relación Yuan-Dólar se fuese más lejos del 1%.

Pasó un año y ese 1% pasó a ser un 2%, sospechoso movimiento dónde los haya, pero no apreciado por todos los que ahora se quejan.

El pasado 11 de agosto, China instrumentó una política monetaria que desligaba la paridad de su moneda con el dólar. Empezaba con esto su particular guerra de divisas, una guerra donde el dinero es la munición y donde la Banca Central China es el general que dirige ese ejército monetario. Estas variaciones actuales del 5% han hecho derrumbarse a la Bolsa China ya que ahora, aunque puedan vender más y más barato, las empresas productoras del gran monstruo asiático, que compraban sus materias primas en el extranjero han visto como se han disparado sus costes de producción. Esto anterior, desde el punto de vista macroeconómico. Si abandonamos “lo macro”, es decir, las empresas y nos adentramos en “lo micro” que son los consumidores, el pueblo o nosotros mismos, concluimos sin hacer aspavientos que la bajada del poder de su moneda con respecto a otras, les impide comprar con holgura cualquier bien o servicio de fuera. Si estos gobiernos tienen excesiva dependencia, por ejemplo en determinadas ramas agro alimentarias, observarán atónitos como sus ciudadanos ya no tienen acceso a esa comida que compraban fuera. He dicho atónitos y no es así, los responsables saben perfectamente a lo que se atienen con estas políticas devaluatorias que históricamente, tantos problemas han tenido en cuanto a estabilidad de precios, empleo, generación de crecimiento, etc.

Es impresionante como a estas alturas de siglo, los grandes bancos centrales favorecen las burbujas especulativas y juegan con los tipos de cambio a su antojo para que los capitales viajen de país a país sin criterio económico alguno. Pero, ¿es que esta gente se piensa que todos desconocemos su bazofia de estrategia basada en el pan para hoy y hambre para mañana?
A lo mejor piensan que lo importante es maquillar su trabajo de estos pocos años en los que chuparán la sangre de los ciudadanos a costa de las penurias que éstos tendrán que aguantar en un futuro demasiado cercano para el pueblo y demasiado alejado para estos generales corruptos del dinero.

Pues eso, China, al ver que sus competidores devaluaban y ganaban competitividad frente a ellos, no le ha quedado más remedio que devaluar con los consabidos efectos bursátiles. Mientras tanto, en sus altares de mármol de Carrara, los Bancos lejos de luchar por la estabilidad del tipo de cambio, permiten y seguirán permitiendo la especulación. Total, el pueblo ni se entera.

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Consecuencias

Para ir terminando, en este escenario tan globalizado, estamos viendo como el desplome chino está manchando de caca al resto de parqués europeos y del mundo, pero no por igual.

Los países desarrollados, con menor dependencia de las exportaciones, verán únicamente frenadas sus expectativas de aumento de tipos, reduciendo la velocidad a la que entren los capitales, pero no sufrirán una crisis productiva.

En cambio, países emergentes como por ejemplo Brasil o Rusia, con casi el 50% de sus exportaciones dirigidas hacia el gigante, si sufrirán más.

Multinacionales que venden en China artículos de lujo, automóviles de alta gama y otros bienes superfluos, están sufriendo, pero no tanto ya que sus ventas van dirigidas a la parte de la población sin tantas estrecheces económico-financieras.

China, ha sufrido un descenso bursátil desde junio de un 45%, pero este dato tan malo siempre estará ligado a un crecimiento previo superior al 150%, que le permite decir a viva voz que sigue siendo un país con una importante rentabilidad.

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China no va a parar de crecer aunque va a hacerlo a un ritmo menor.

Con Estados Unidos y las países de Europa, la cosa es muy similar, a menor ritmo, pero crecerán. El panorama de tipos bajos junto con el petróleo a los precios actuales, deben paliar y compensar las décimas de retroceso que experimenten estas economías, consecuencia de la debacle bursátil que atraviesa China.

直到下一次 lectores, hasta el próximo post de labolsadelanza.com

 

😊