LA TEORÍA DEL TRABAJADOR EMPRESA: LA MOTIVACIÓN Y EL SALARIO DE EFICIENCIA.


Restaba sólo un minuto para la conclusión de una provechosa jornada laboral. Los números habían hablado y la producción se había visto incrementada más de lo habitual. Este hecho se reflejaba en los sonrientes rostros de los encargados quienes apuraban los últimos minutos dando las pinceladas finales a la planificación de la jornada que previamente habían efectuado.

Entre el sonido de motores, perfectamente armonizado con el característico crujido que despedía la máquina para precintar, escuché mi nombre al final de una pregunta:

¿Qué hora es, José Manuel?

Las dos en punto, exclamé mirando a la cara de Alejandro, un operario de producción, la cual me desveló la inconformidad de esta persona con respecto al término tardío de la jornada laboral. Aún había que limpiar la Sala de Elaboración, preparar la materia prima del día siguiente, cambiarse de ropa y salir por la puerta “echando leches” camino a casa.

El reflejo de su rostro, que ya de por sí, me había desvelado mucha información, no era la única pista de mi sospecha. De mi respuesta, indicándole la hora exacta, emanó la suya: Esto no puede ser, yo no puedo salir tan tarde, aún tengo que coger el coche, llegar a casa, prepararme la comida, etc. En ese momento, sólo se me ocurrió culpar a la producción, que interrumpida por algún que otro pedido específico de algún cliente, se había alargado quince o veinte minutos más de lo normal, alcanzando las 14:00 horas, en lugar de las 13:40, hora a la que estaban acostumbradas las personas que conformaban el equipo de trabajo.

David, perplejo por la pregunta lanzada por Alejandro, escuchaba la respuesta con extrema atención. Sus ojos mostraban satisfacción por el trabajo realizado y compresión ante los minutos extraordinarios que había tenido ese día.

¿Por qué había a la vez quién sentía satisfacción y quién sentía indiferencia por el trabajo?

Este hecho puntual, es el que vamos a analizar brevemente en el artículo de hoy, buscando las explicaciones y detonantes para que el mismo se produjese.

La respuesta más fácil, pero no la mejor, fue la primera en visitar mi cerebro. Pensé repentinamente que está persona no tenía razón para protestar, que el trabajador debía automáticamente ser consciente del tipo de trabajo que realizaba y que debía saber que habría días o periodos puntuales en los que la producción se volvería más exigente con él y con el resto del equipo.

Estaba claro que esta respuesta, aún no siendo completamente falsa, no era del todo acertada. Puede que la raíz de esta “polémica” pregunta no radicase en el operario, sino en el responsable o los responsables del equipo.

Os enseñaré a continuación, dos errores que se pueden cometer y que no son achacables al operario.

El primero de ellos, se deriva de un aspecto tan psicológico como es la Motivación.

El segundo error que también estaba impidiéndonos, tener “trabajadores empresa”, guardaba relación con algo más palpable, el dinero, que en su aplicación al campo laboral, todos conocemos como salario, sueldo, paga o jornal.

1. LA MOTIVACIÓN.

Gracias a la pregunta de Alejandro, que en un principio consideré insolente, me di rápidamente cuenta de que mi equipo no estaba lo suficientemente motivado ni identificado con el nuevo proyecto de dirección implementado desde hace pocas semanas. Al día siguiente decidí que eso se tenía que acabar, por lo que decidí hacer partícipe al equipo de las cifras de producción que estábamos alcanzando, convirtiendo así, una mareante lista de días y número de kilos producidos, en algo parecido a la clasificación de la liga BBVA. Estábamos atravesando una excelente racha el el torneo y el equipo no lo sabía. Comunicando el hecho, es decir, el número, estaba a la vez dándoles información motivadora y agradeciéndoles su esfuerzo.

Antes de desvelar la cifra en cuanto a cantidad diaria producida, propuse un ejercicio mental de carácter matemático a mi equipo. No os asustéis, era sólo una porra, en la cual había unos premios para los tres operarios que mejor estimasen la cifra. No necesité ningún indicador que midiese motivación laboral, sus caras alegres y sus ocurrentes comentarios durante el periodo que les di para que afinasen su cifra, me desvelaron que la estrategia para aumentar la motivación estaba funcionando.

Las cifras, mis amados números, son sólo un ejemplo de las múltiples formas de las que disponemos para mantener a un equipo motivado psicológicamente.

A partir de hoy, mi equipo iba a ser partícipe de sus resultados y todo orientado a entrar en una espiral de superación de cifras. Objetivo sólo uno. Alcanzar el tope máximo en cuanto a capacidad productiva, sujeto a las restricciones físicas y tecnológicas que hay en todo proceso, claro. Ganar la liga, tener más puntos que la competencia o al menos,como punto de partida, muchos más puntos que la temporada anterior, debía ser nuestro objetivo a corto plazo.

En esta estrategia para aumentar la motivación, la información estaba fluyendo de arriba hacia abajo, de responsables a operarios.

Por otra parte, para obtener flujos de información en sentido contrario, llevaba ya días extrayendo cual practicante, información y consejos que pudiesen beneficiar al proceso productivo. Estaba implementando un “Brainstorming” pero en vez de modo tormenta, en modo de “chirimiri”. Expliquemos esto mejor. El “Brainstorming” es una técnica utilizada por muchas empresas punteras en la actualidad, es una Sesión de Lluvia oTormenta de ideas. Hacer una reunión de, por ejemplo, media hora a la semana, en la que todo el equipo, de pie y en círculo, aporte ideas de cara a mejorar el trabajo. Explicado esto, mi chirimiri, consistió y consiste en una incesante interlocución con el equipo, pero sin por el momento, detener la producción. Algo es algo.

Por último y para terminar con la motivación, como empresarios y/o responsables, deberíamos también promover y acometer acciones en las que la información sea recíproca y constante, formal e informal. ¿Se os ocurre alguna? ¿Cuántas comidas de empresa estamos haciendo al año? ¿Son suficientes?

Trabajar en la Motivación, en todas sus aristas, hará que el trabajador se identifique con el concepto de “Yo soy empresa”

2. EL SALARIO.

Conseguir un trabajador “Yo soy empresa” no es una misión fácil, una ardua tarea nos espera y seríamos unos pardillos si pensásemos que sólo con acciones psicológicas de motivación podríamos maximizar el esfuerzo de nuestros trabajadores. Poderoso caballero, es don dinero. El esfuerzo. Muchas veces, de complicada medición. Para combatir esto, los economistas Saphiro y Stiglitz, crearon el concepto de salario de eficiencia, en buena parte para explicar las causas del desempleo de la primera mitad de los años ochenta.

El nivel de desempleo, explicaría parte del esfuerzo de los trabajadores, a mayor tasa de paro, mayor esfuerzo. Se produce desempleo involuntario, es decir el mercado de trabajo no está en equilibrio, porque existen empresas que pagan salarios de eficiencia, por encima del que dictan las leyes de oferta y demanda. ¿Por qué una empresa querría pagar más de lo que dicta el señor mercado? Precisamente, para combatir el problema de la medición del esfuerzo del trabajador. La empresa, paga salarios por encima de otras empresas del sector, para inducir al trabajador a un esfuerzo máximo. Encontrar el punto salarial adecuado, para maximizar esfuerzos sin perjudicar en exceso a los costes de producción, una entretenida tarea. Ya por curiosidad, se llama salario de reserva, al que es consecuencia sólo de la oferta y demanda de trabajo.

Situaciones de desempleo alto, ayudarán a empresas que apliquen este sistema, aumentando el coste que supone para el trabajador reducir su esfuerzo y ser despedido. Volver a encontrar trabajo y además, con este sueldazo, es una quimera.

Así que la pregunta que nos tenemos que hacer es acerca de si nuestro salario, el que estamos pagando en estos momentos, está sumando o lastrando nuestra misión y objetivo de acercar al trabajador al concepto de empresa.

Dos de las muchas ramas en las que trabajar para mantener un equipo que se esfuerce y por tanto, que sea muy productivo, Motivación y Salario, han sido explicadas en este post. Espero que os aporten alguna que otra idea, tanto si estás en un bando, como si estás en el otro. Seguro que trabajando con ingenio y astucia en ellas, los dos bandos se convertirán en uno, acercándonos al concepto de trabajador empresa.

Hoy me he enrollado mucho. 😉

Adiós.

Este post está basado en una historia tan real como la vida misma pero por motivos de intimidad, los nombres han sido cambiados al azar, salvo el mío, lógicamente.

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2 pensamientos en “LA TEORÍA DEL TRABAJADOR EMPRESA: LA MOTIVACIÓN Y EL SALARIO DE EFICIENCIA.

  1. La importancia del carisma del jefe o encargado: te hará sentir bien o mal con lo que haces, con lo que también te motivará o te amargará la existencia… Han pasado casi 30 años, y me encanta encontrarme con Angel R., me paro a saludarlo e intercambiar buenos deseos con él… fue mi jefe.

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