¿ME COMPRO UN FORD O UN TOYOTA?

Aunque pudiera o pudiese parecerlo, con esta pregunta no pretendo que me ayudéis a escoger mi coche nuevo. Ni mucho menos. Este que está escribiendo clasifica el hecho de comprar un coche nuevo dentro de las inversiones “tijera” Todo el papel invertido en esto, sufre un corte de al menos un treinta o un cuarenta por ciento nada más producirse el acto de la compra. Pero bueno, centrémonos. No estoy hablando de coches sino de sistemas de producción y quiero presentar a dos de ellos y haceros pensar en las ventajas e inconvenientes derivadas de la adopción de cada uno de estos sistemas.

El señor Henry Ford, a finales del Siglo XIX, diseñó un sistema de producción en serie, en el cual se vislumbraban muy resumidamente los siguientes aspectos:

El sistema era generador de una producción en serie, que partiendo de los factores productivos o imputs (trabajo, materia prima,etc.) empujaba a estos últimos, a seguir un proceso automatizado, lineal y rígido que no tenía otro fin que conseguir altos volúmenes de un determinado producto. Sí. Consenguía sin duda altos volúmenes de producción y lo hacía privando al trabajador, de cualquier tipo de poder sobre el proceso de producción. El trabajo de cada individuo estaba muy definido y medido para cada parte del proceso. El sistema apostaba por la especialización de cada trabajador haciéndolo una verdadera máquina de producir, siempre que no lo moviésemos de las funciones que se le asignaron inicialmente. Las tareas se homogeneizaban, los tiempos se reducían y los menores costes producían sonrisas en los empresarios. La productividad aumentaba.

Pero lo mejor, aún no os lo he contado: el fordismo también pretendía alterar las pautas de los consumidores, sus hábitos: lo hacía mediante precios bajos y salarios altos que incitasen al consumismo de sus propios trabajadores, que terminaban absorbiendo buena parte de la producción de su empresa. Por aquellos tiempos, Henry quería reactivar la economía propiciando una espiral consumista. El aumento de salarios se sostuvo con la reducción de costes pero ahora había que conseguir cumplir tres objetivos:

– Jugar siempre en un estadio de altos niveles de demanda, para que no se acumulase excesivo stock, generador de coste para el producto.

– Que las pautas de consumo de los asalariados no cambiasen.

– Que el sistema de producción supiese reaccionar ante modificaciones en las características de los productos demandados.

Como espero que ya intuyáis, nada de esto se cumplió con lo cual se produjo la llamada “Rebelión de los trabajadores en la fábrica”. Los precios no se mantuvieron bajos, el salario no se mantuvo alto (la amiga economía es muy fluctuante, queridos) y ante tal situación los trabajadores comenzaron a sentirse alienados (locos,enajenados) por ese trabajo tan repetitivo, rígido y descualificado, lo que terminó desmoronando el fordismo allá por los años sesenta.

Y visto muy por encima esto, pues la vida de Ford es apasionante para los que le tenemos respeto, vamos a cambiar de marca pasando de Ford a Toyota, del fordismo al toyotismo.

El toyotismo surgió en Japón en las postrimerías de la II Guerra Mundial y basaba su estrategia en dos grandes pilares:

– Introducir innovación a grandes dosis en cada una de las tareas desarrolladas en los centros de producción.

– Implementar unos mecanismos de control interno altamente eficientes en las empresas.

En relación al primer punto, las innovaciones las plasmó con la adopción de un sistema de producción llamado “Just in time” (“Justo a tiempo”), con el establecimiento del “kanban” o etiqueta y en la organización del trabajo con estándares flexibles y tiempos compartidos. Es lo que OHNO, padre del toyotismo, llamó “mecanización con un toque humano”

Los trabajadores se convertían en herramientas más polivalentes y cualificadas por lo que reaccionaban antes y mejor, ante cambios en la demanda.
Justo a tiempo implicaba que las piezas había que incorporarlas a la cadena de producción en el momento y en la cantidad precisa; la última tarea, informaba a la siguiente, de la cantidad y del momento en el que tenía que proceder.
Las personas (trabajadores) eran las encargadas de intervenir cuando el sistema productivo, mecanizado y preparado para su detección, se veía afectado por anomalías. (Materia prima defectuosa, cantidad de imput insuficiente,etc.)

Con este sistema, el flujo de producción provenía de un flujo de trabajo establecido inicialmente y no de una producción forzada a fluir, que era lo que originaba el fordismo. La polivalencia o desespecialización de los trabajadores hacía posible al sistema responder al sistema con una respuesta formada por una más variada gama de productos. Con disitintas combinaciones de las mismas piezas, el sistema generaba productos finales mas diversos. El toyotismo tambien mejoró la comunicación interdepartamental de las empresas y contribuyó a contagiar estos hábitos a las empresas subcontratadas, pues hacía partícipe a estas últimas de los resultados de su innovación.

El objetivo último del toyotismo es la llamada aproximación a un stock nulo, que abaratase costes de almacenamiento y de conservación de la producción.

Y en relación al segundo punto, el establecimiento de mecanismos de control interno sobre condiciones de empleo, salarios e incentivos, está acompañado por controlar muy bien el exterior, es decir, conocer como la subcontratación se ha visto beneficiada por mi innovación.

Bueno, ya sólo me queda decir para terminar, que parece que el toyotismo puede responder mejor que el fordismo, ante un mercado incierto y diferenciado.

Termino el post LANZAndo una pregunta:

¿Cómo es el mercado en el que vivimos y qué sistema de estos dos adoptarías si decidieses crear u optimizar un centro de producción?

Chao amigos, espero haber escrito un post productivo.

LA TRAMPA DE LA LIQUIDEZ

Buenos días fenómenos y “fenómenas”, antes de que este fenomenal domingo dé a su fin, me gustaría enseñaros un poco acerca de un fenómeno económico cuyo nombre proporciona título a este post.

Para ello, vamos a usar un análisis gráfico, mucho más intuitivo que el analítico, con el cual os bombardearía a fórmulas que de momento, son totalmente incompatibles con la ideosincracia de este blog.

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El gráfico, muestra el equilibrio en el mercado de bienes. Las infinitas combinaciones de renta y tipo de interés que hacen que se iguale la oferta y la demanda agregada de bienes, para entendernos, la recta IS. Esta recta nace de una situación en la que existe un nivel de precios en el que los consumidores, las entidades públicas y las empresas consumen exactamente lo que desean consumir. La pendiente (inclinación) es negativa (va cuesta abajo) muy resumidamente porque un aumento del tipo de interés, no provocado por movimientos en este mercado, origina niveles inferiores de renta o producción (Y). Resumiendo, la RECTA IS, describe situaciones de equilibrio en el mercado de bienes, en el cual, un aumento de los precios provocará menores consumos en los habitantes.

En segundo lugar y utilizando, el siguiente y ya, penúltimo gráfico del post, viajamos al mercado de dinero, donde la RECTA LM, describe una situación en la cual existe equilibrio entre la oferta de dinero y la demanda del mismo. Es decir, los billetes y monedas que el Banco Central ha puesto en la “calle” son los que demandamos los consumidores y los demás agentes económicos.

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En la economía, como en la vida, pocos caminos son rectos, las rectas IS y LM, son en realidad CURVAS. Ocurre que, se usan rectas en los gráficos para hacer más fáciles las explicaciones teóricas.

Dicho esto, si ahora cogemos y trasladamos a estas dos curvas, al mismo escenario, veremos que se cortan en un punto, en el cual, todo está en perfecto equilibrio, bienes y dinero.

Para información de todos, estas dos curvas se mueven en ambos sentidos y en todas direcciones, cuando se mueven los componentes de la economía: consumo, inversión, cantidad de dinero, tipos, etc. Como era de esperar, la LM, se mueve con políticas monetarias y nuestra amiga, la IS, hace lo propio ante políticas fiscales.

Entrando de lleno en el tema que nos conscierne, La trampa de la liquidez, muestra una situación en la que una política monetaria expansiva, se vuelve “inútil de cara a estimular o dinamizar la economía. Una inyección de dinero del Banco Central, no estimula los precios, la inversión, los tipos, ni nada que se le parezca.

La explicación viene dada en que, en tiempos de recesión económica, si cogiésemos un prisma distinto de visión, veríamos que la LM, partiendo desde la izquierda del gráfico, tiene un largo camino en el que su posición es totalmente horizontal, lo que origina que aunque aumente la demanda de bienes (que hace que se mueva la IS hacia la derecha), la demanda de dinero no haga lo esperado, aumentar. Necesitaríamos evolucionar a una fase más avanzada en niveles de renta o producción (Y) para conseguir este objetivo.

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Visto esto, podremos ya tener alguno de los porqués, muchas de las Políticas implantadas por tito Mario, de caracter monetario expansivo, no han logrado los objetivos deseados. El problema radica en que una vez puesto el dinero en circulación, este deberá ser movido por los bancos de forma eficiente para la globalidad y no ser movido con el objetivo de maquillar sus desastrosos balances de situación. Las inyecciones de liquidez no son tampoco efectivas cuando los tipos son tan bajos que la gente sólo puede esperar que suban. El bajo nivel de los tipos hace que retener líquido en vez de invertirlo tenga un bajo coste de oportunidad. Por otra parte, no ven tampoco aconsejable invertir en Bonos , pues su precio es ya muy alto debido a los bajos tipos. Los inversores, advertidos del panorama de tipos, prefirieron renta fija. Más vale pajaro en mano… El dinero no terminó donde tenían pensado, los políticos que terminase, es decir, en inversiones productivas.

Bueno, pues creo que con esto, algo más claro ha debido de quedar lo que es la trampa de la liquidez, situación que muestra la debilidad, inutilidad o ineficaz acción de las Políticas Económicas de nuestros políticos de alto coste.

Hasta más ver, lectores.

¡Saludos a todos y tod@s!

SOY UN TORNILLO (Originalmente publicado el 29 de diciembre de 2014)

Fue durante una comida navideña con unos amigos, cuando uno de ellos me comentó que había leído mi artículo “Soy un tornillo” y que le había gustado pero que le parecía, podía perjudicarme al ser visto por la empresa para la que he trabajado durante los últimos meses. Con este comentario, ya habían sido dos las personas que me habían indicado que el post no era apropiado para la situación en la cual me encontraba. De este modo, decidí quitarlo, con todo el dolor de mi inspiración. Hoy 16 de febrero decido volver a compartirlo con vosotros, esta vez para siempre.

(Originalmente publicado el 29 de diciembre de 2014)

Soy un tornillo.

Un pequeño tornillo, de unos diez gramos, que habita aparentemente tranquilo en un majestuoso engranaje de toneladas de peso. Eso es lo que soy. Ser un tornillo es un privilegio que me ha concedido OP PLUS, empresa del Grupo BBVA, encargada de toda la gestión administrativa del Banco y en la que trabajo desde hace poco tiempo.

Nunca olvidaré que fue la primera empresa que me abrió las puertas tras un largo periodo en el paro y eso, se lo agradeceré siempre. A los pocos días de conseguir el empleo, un amigo me felicitó pero a su vez me advirtió de que mi metamorfosis desde humano hacia tornillo estaba a la vuelta de la esquina.

Mi nueva vida de tornillo me está generando sensaciones tanto positivas como negativas.

Hay días que siento que soy un tornillo imprescindible e importante y que, sin la sencilla labor que estoy realizando, no saldrían adelante los cientos de préstamos y refinanciaciones, que se producen a diario, en el Universo BBVA.

Otros días me siento como un tornillo de la marca Ferrari, que han pegado con silicona de los chinos, en un vetusto Seiscientos. Yo creo que debido a mi mentalidad emprendedora, me siento fuera de mi zona de confort cuando carezco de responsabilidades o cuando me falta mi montón de folios con nuevas materias que aprender para seguir desarrollándome profesionalmente.

Soy un tornillo feliz. Trabajo con tornillos, tuercas, clavos, etc, que me han acogido muy bien. El lugar de trabajo cuenta con todas las herramientas necesarias para desarrollar las tareas que se me encomiendan. En otros entornos profesionales, no he podido aseverar lo mismo.

Veo muchos tornillos a diario como yo, y veo también muchas llaves inglesas, pero lo que aún no he visto, es una llave maestra. Estoy hablando de que trabajo en un entorno cuya dirección está muy diluida y diversificada en exceso. Esto, tiene cosas positivas en el sentido de proximidad a tus inmediatos superiores, pero, también se echa en falta la posibilidad de interaccionar de una forma más directa con aquella persona que lleva tatuado a fuego, el logotipo de la empresa para la que trabajo. Esto complica dirigirme a el para proponerle iniciativas, mejoras en los procesos, preguntar por el plan de carrera, etc.

Ser un tornillo en un lugar con tantas roscas, donde insertarme, me da mucha tranquilidad. Se amplían mis posibilidades de continuidad pero también peligra mi coherencia curricular (preferiría seguir en temas hipotecarios). No obstante, son mayores los beneficios que los perjuicios trabajando en esta compañía, grande en dimensión.

¡Trabajar en equipo! ¡Guau! ¡Qué ilusión! Qué bonito! Aprenderé de los demás!… Grandes verdades, de verdad lo pienso. Pero, cuidado con las rémoras y los que trabajan al mínimo, podrían condicionar mis resultados.

Soy un tornillo europeo. Los buenos horarios en jornadas casi contínuas y las mejoras en el convenio, junto a beneficios financieros por ser empleado del grupo, asemejan este trabajo a los entornos laborales que se cuecen por la Europa de los Pirineos hacia arriba. Muy contento con esto.

Soy un tornillo curioso, me he convertido en tal. La inexistencia de un Plan de Acogida me ha obligado a investigar por mi cuenta el funcionamiento global del departamento, sus divisiones y su organización jerárquica. En realidad comprendo que debe ser costoso implementar esto en una compañía con un número tan alto de incorporaciones. Además, no todo el mundo siente esa curiosidad, no todos los tornillos son tan inquietos como un servidor.

Bueno, pues hasta aquí mi pequeña crónica acerca de mi aterrizaje en OP PLUS.

Es muy pronto aun, también pronto concluirá mi contrato temporal y quién sabe si podré continuar mi andadura en esta empresa. No obstante, a día de hoy, soy un tornillo agradecido y aunque intento aplacarlos y camuflarlos, hay miles de pensamientos en mi cabeza encaminados a superar con nota, posibles retos que el futuro se me presenten dentro de esta organización.

Os espero en el próximo post.

Adiós y GRACIAS por aguantarme

OJOS QUE NO VEN MONTAÑAS RELLENAS DE TANQUES.

-¿Eres feliz?

Preguntaba a una chica joven, el intrépido periodista una vez que había conseguido poner algunos metros de por medio entre él y el férreo marcaje al que se vio sometido nada mas pisar tierras de aquel país.

Un momento, ¿alguien ha dicho país? A esa madriguera sin salida, de verdad que no se le puede atribuir, dicha palabra. No sería impartir justicia.

La respuesta fue uno de los síes menos creíbles y contundentes que he escuchado en los últimos tiempos, engendrado por el miedo, terror y demás temores que ese gobierno generaba a sus habitantes.

Antes que el primero de los periodistas, rozará con sus dedos del pié, esa tierra olvidaba, un embajador del esperpento ganaba metros entre el y su persona. Para sorpresa del mundo, este extraño ser, compartía nacionalidad con el periodista, pero desde hacía unos años, esta lúgubre figura, había hincado en su pecho, la insignia que le atribuía el dudoso honor de ser un conejo más, aunque menos ciego, dentro de la misteriosa dehesa que es ese “país”.

Su cerebro de conejo, y perdón por los conejos, había planificado un maravilloso tour, para enseñar al mundo y en especial a su país de origen, las maravillas que albergaba su nuevo hogar. Pudiera ser que su ceguera parcial, le hiciese pensar por un momento, que íbamos a tragarnos todas esas mentiras, pudiera ser. Como dato anecdótico, el coste del guía, fue de 6000 € por periodista, cifra muy razonable y módica en un país donde la horquilla salarial, camina entre 7 y 14 euros al mes. No busquéis nada, no faltan ceros.

Rápidamente pensé, al ver esas modernas edificaciones, esa organización milimétrica y esa falsa apariencia de paz, que labrar y cultivar estos logros, no tenían el más mínimo mérito. Dar al pueblo parte de lo que le expropiamos incluso antes de nacer no significa un gobierno justo, razonable ni tampoco, comunista.

Vivir en una una película bélica, burdamente camuflada, es lo que no han elegido ni podrán elegir los nacidos en la madriguera.

Cada plano grabado por la cámara de fotos o de video, tenía que cuidarse, de no cortar la cabeza a unas estatuas erigidas a unos individuos a los que todos llamaban líderes. La libertad del individuo ante semejante crimen artístico era el precio de no cumplir. 10 años de trabajos forzados en el peor de los casos.

En unas de sus apestosas revelaciones, el individuo que acompañaba a la expedición de periodistas, presumió de que por la noche mientras todos dormían, algunas montañas abrían sus compuertas haciendo brotar de su interior ríos de tanques y vehículos de guerra, tal y como se abre paso el agua por entre las grietas de la piedra.

Estaban en guerra con una de las potencias mundiales por lo que el fin justificaba los medios: Justificaba la patriótica receta de Montaña Rellena pero, ¿servía de justificante también para el hecho de privar al pueblo de información?

A mi entender, con esta privación, se está atentando contra los derechos fundamentales de las personas. Esto es más duro que condicionar la libertad de expresión.

¿Es esto una economía de guerra?

Pues veamos y juzguemos.

La economía de este país, al igual que su pueblo, está cerrada al exterior, este modelo se conoce como autarquía. El Comité de Planificación Estatal hace y deshace a su antojo, sus técnicos y economistas tienen un poder casi ilimitado para imponer la política del Songún (Los militares primero) y así destinar un 25% del Producto Nacional Bruto a partidas armamentísticas.

El Comité decidió que el Beneficio de las empresas esté gravado al 50% y no al 100% como en el sistema de asignación del presupuesto.

Los alimentos básicos no pueden ser comprados en las tiendas. Hay racionamiento. La población se alimenta de la ayuda humanitaria, buena gestión del comercio, si señor.
Problemas de escasez de alimentos y crisis de hambruna, sobreviven al S.XXI

Aunque no cumple o no podemos comprobar si cumple todos los requisitos, si que se basa en la Autarquía, mano de obra a bajo coste, incentivos a la industria pesada y armamentística y racionamiento.

Estas cositas no eran lo suficientemente importantes para ser contadas por esa cosa que hacía llamarse responsable de turismo o como leches se llamara el cargo que ostentaba.

Es un país donde ni el SIDA ha entrado, puede que por eso la joven “entrevistada” al principio, decía ser una persona feliz. La privación de información, excepto la accesible a través de la intranet nacional, ha hecho que la población use el “ojos que no ven, corazón que no siente” como bálsamo para sus penas.

Estas personas nunca conocerán la libertad, su delito, haber nacido allí.

El mundo los ha bloqueado gracias a sus líderes y vivir eso es su destino.

Me voy, indignado.

Feliz Domingo.