¿TIENES “COMERCIALITIS”?


No tengo dudas sobre cuál es el departamento más importante de cualquier empresa, el verdadero pulmón de la compañía. ¿Ustedes si? Sin lugar a equívocos se trata del departamento comercial y en el, habita una especie única, el asesor comercial, el consultor de empresas y particulares, el prospector de mercado, etc. Todos estos nombres son utilizados para un mismo puesto ya que a muy pocos les gusta decir su verdadero nombre: el vendedor.

Este hecho, el de esconder la palabra vendedor, se da también muy a menudo en el mercado laboral. Ante lo poco atractiva que resulta esta palabra, las empresas utilizan nombres alternativos para ofrecer en el mercado, puestos de comercial. Si lees alguno de ellos y aún no estás lo suficientemente curtido en búsqueda de empleo, pensarás que vas a ser el puto amo de la compañía y que en cosa de poco tiempo, vas a formar parte de la lista de Forbes, todo eso a cambio de cumplir pocos requisitos, o ninguno diferente del de poseer la capacidad legal de obrar.

Esta desacertada visión de la palabra comercial que es proyectada sobre nosotros es consecuencia de múltiples factores. A veces el rechazo a este puesto es culpa del trabajador, otras veces, de las empresas.

ES CULPA DEL TRABAJADOR:

Vivimos en un país muy acomodaticio, queremos ganar mucho trabajando poco.

Desconocemos el hecho de que sin duda, el departamento comercial es aquel en el que se puede ganar dinero.

No tenemos confianza en que nuestro trabajo dará frutos.

Nos repele el horario comercial y nos atormenta la idea de dar un palo al agua cierta parte del fin de semana.

Preferimos el poco seguro que el mucho incierto.

Nos da vergüenza decir a nuestro entorno que somos comerciales.

ES CULPA DE LAS EMPRESAS:

Camuflar la palabra comercial y las funciones comerciales en las ofertas que se publican.

No creer en la figura del vendedor cualificado.

No recompensar adecuadamente este trabajo.

No escuchar el feedback de sus equipos comerciales, sólo observar sus resultados.

No voy a finalizar este artículo sin señalar a un culpable más, este país que permite actuar impunemente (para más INRI, sin tener que esconderse) a empresas agresivas, que venden productos de dudosa utilidad, que no encajan con el perfil del comprador y que para su propio bien, no respetan la legalidad contractual de sus trabajadores, provocando una rotación de trabajadores tan elevada, que no hace más que manchar más la reputación de este encomiable trabajo, el de comercial, el de vendedor.

Es una pena.

Yo sigo creyendo en la importancia de este puesto y confío que con el tiempo, cuando se diga que somos comerciales, la gente piense en los adinerados y envidiados mercaderes, que a diferencia de los artesanos, se hicieron ricos y prosperaron mucho antes.

Un saludo a tod@s!

Anuncios

Un pensamiento en “¿TIENES “COMERCIALITIS”?

  1. Pingback: UNA HISTORIA DE LUCHA CON FINAL FELIZ | La Bolsa de Lanza

Me gustaría conocer tu opinión:

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s